Bienvenido al club, si fuiste una persona que sabe lo que es sentirse vacía y hoy en día quiere sentirse bien haciendo que las personas a tu alrededor mínimamente sonrían o se diviertan, entonces, bienvenido al club .
Una de las formas más bonitas de cuidar a alguien es darle la tranquilidad de saber que tiene un lugar seguro en tu vida, sin hacerle vivir entre dudas, silencios y señales contradictorias.
yemin ederim deniyorum iyi hissetmeyi. gün içinde meşgul olmaya çalışıyorum, keyifli şeyler dinliyorum, kitap okuyorum, yürüyüş yapıyorum bir şeyler için uğraşıyorum. ama bi boşluk var ki asla dolduramıyorum. bu mutsuzluk ve umutsuzluk hali nereye gitsem benimle geliyor
Las personas sí cambiamos. Yo también tuve actitudes que hoy no me gustan, cometí errores y lastimé. Me dolió aceptarlo, pero más me dolería seguir igual. Cambié porque no quiero volver a ser esa versión de mí, porque cambiar no es dejar de ser uno mismo, es aprender a ser mejor.
Nunca olvides a la persona que te enseñó el trabajo cuando eras nuevo y no sabías nada.
Mucha gente puede contratarte, pero muy pocos tendrán la paciencia de enseñarte,protegerte cuando te equivocas y decirte: Tranquilo,ya aprenderás. Esa persona merece respeto para toda la vida.
Quiero un amor vivo, como los árboles: uno que crezca con el tiempo, resista las tormentas y florezca una y otra vez. Quiero pertenecer al lugar donde mis raíces encuentren hogar y decidan quedarse.
Es horrible la vida adulta porque, no importa lo que te pase anímicamente o si estás pasando un duelo por algo, la vida sigue y tu no puedes parar. Tienes que seguir adelante y, en muchas ocasiones, pretender que no ha pasado nada y llevar toda la carga por dentro.
La soledad me enseñó que prefiero estar en casa antes que triunfar socialmente fingiendo que disfruto intercambiar banalidades con gente que no me importa.
El problema del exceso de empatía es que mientras nosotros podemos entender y ayudar en las luchas ajenas, los demás son incapaces de entender las nuestras. Entonces te conviertes en una fogata donde nadie más pone leña pero si se acercan a a calentarse las manos.
La reciprocidad no consiste en dar y recibir lo mismo. La reciprocidad es tener la garantía de que la calidad de los cuidados va a ser idéntica a pesar de demostrarlos de forma distinta. Y esto se consigue compartiendo valores por encima de todo