Nunca le conté nada a mi marido, a los días no devolvimos a nuestra ciudad, le di el celular a mi marido para que se lo entregará a su primo. Nunca más supe nada de el, hoy en día llevamos 23 años juntos con mi marido y nunca supo de esto.
Espero les haya gustado mi historia.
al rato me llego un mensaje de Javier diciéndome lo bien que la pasó y me invitó a que en la noche me fuera con el, no le contesté nada, le deje en visto el mensaje, No podía dejar de sentirme una tonta, cómo pude haber caído en su juego, estaba encantada y furiosa a la vez.
fui al baño me limpie me vestí y me fui al trabajo de nuevo, mi marido me preguntó si estaba bien por qué me veia muy colorada, yo le dije que estaba bien y que no me pasaba nada, tenía miedo que se diera cuenta que mis piernas no me paraban de temblar,
en eso empezó el mete y saca frenéticamente, por momentos pensaba que me iba a desvanecer, asi estuvo unos 10 minutos, despues me dio vueltas y me puso de perrrito, no se cuanto tiempo estuvo dandome rico, lo único que sentí fue cuando me inundó mi concha con su leche,
Una vez que se le puso bien dura me tiró de nuevo a la cama, se puso encima mío, agarró verga y la empezó a meter de a poquito, sentía que las paredes de mi vagina se empezaban a abrir y en eso me la metió de un solo empujón, yo gemi y no podia creer que me habia entrado toda
Salimos de la ducha y nos fuimos directamente a su cuarto, ahí me tiró a su cama y se metió entre mis piernas y me empezó a mamar mi concha, estaba en el cielo y la verdad que no queria que parara
yo le baje el short y empece a jalarle esa hermosa verga que en eso le digo por qué no nos bañamos juntos, y nos fuimos directo a la ducha, ahi continuamos con los manoseos pero no pasó nada…
y la llevó a su verga por encima del short, no podia creer que estaba tocando y lo que yo estaba haciendo, en ese momento no me importaba nada, en eso me saco la blusa y el bra y jugaba con mis tetas las chupaba las mordía, después me saco el jean y me empezó a meter los dedos
por qué estaba lloviendo, yo muy vergonzosamente agarré mis tangas y los boxer de mi marido.
Así seguimos charlando el me contaba que estaba solo , que la última novia lo había engañado con su amigo yo me arrimé para consolarlo y en eso me dió un beso en la boca,
yo me quedé mirándolo y me dijo perdón no se por qué hice eso y al ver qué yo no decía nada se acercó y me dio otro beso y ahí si lo correspondí, me empezó a tocar las tetas y me metía la lengua muy apasionadamente, yo estaba en las nubes, en eso agarró unas de mis manos
y yo le contestaba que todo iba bien por suerte. El estaba sin playera y en shorts y claramente se le marcaba el paquete, me prendí fuego en ese momento… Se fue al cuarto y trajo unas tangas mías y unos bóxer de mi esposo y me dijo los levanté de el tendedero