🫨 ¿Y si los Backrooms siempre estuvieron en Oaxaca?
El artista Ludovic Celle hizo una reconstrucción en Blender de una tumba zapoteca cerca de Mitla.
Dato cultural: Mitla viene del #náhuatl Mictlán, que significa «entre los muertos» o el inframundo.
Para nuestros antepasados, este lugar de los muertos era justo eso, un laberinto subterráneo de niveles, pasillos de piedra y pruebas infinitas.
Básicamente, el mito de internet más famoso del mundo ya existía en el México prehispánico, pero con una arquitectura imponente. ¿Te atreverías a cruzar este umbral?
#Backrooms #Mitla #Mictlan #Blender3D
En la cosmogonía mexica, los cuatro dioses creadores conocidos como los Tezcatlipoca ocupan un lugar fundamental. Estas deidades son hijos engendrados en el Omeyocan, el decimotercer cielo o «Lugar de la Esencia de los Dos», por la pareja suprema e increada: Tonacatecuhtli («Señor de Nuestro Sustento») y Tonacacíhuatl («Señora de Nuestro Sustento»).
Tras su nacimiento, los cuatro hermanos recibieron el nombre común de Tezcatlipoca, término náhuatl que significa «Espejo Humeante». Heredaron las facultades de sus progenitores y la potestad para crear a otros dioses, a los seres humanos y todo lo existente. Según la Historia de los mexicanos por sus pinturas, permanecieron en un estado de inacción durante seiscientos años antes de iniciar su labor creativa.
Cada uno se distingue por un color específico, una región cardinal y advocaciones particulares. El primero es Tlatlauhqui Tezcatlipoca, el «Espejo Humeante Rojo», asociado con Xipe Tótec («Nuestro Señor Desollado»), Mixcóatl («Serpiente de Nubes») y Camaxtli, venerado en Tlaxcala y Huexotzinco como dios de la caza y la guerra.
El segundo es Yayauhqui Tezcatlipoca, el «Espejo Humeante Negro», vinculado al rumbo norte, el cielo nocturno y la providencia. Sus advocaciones incluyen Tepeyóllotl («Corazón del Monte»), Omácatl («Dos Caña») y Titlacahuan («Somos sus esclavos»), título que expresa su omnipresencia y poder.
El tercero corresponde a Quetzalcóatl, la «Serpiente de Plumas de Quetzal», identificado como el Tezcatlipoca Blanco o Íztac Tezcatlipoca. Rige el oeste y se manifiesta como Ehécatl, dios del viento, y Tlahuizcalpantecuhtli («Señor de la Aurora»), asociado al planeta Venus. También se le vincula con Xólotl y se le considera creador de la humanidad actual.
Finalmente, Huitzilopochtli, el «Colibrí Zurdo», asume el rol del Tezcatlipoca Azul y se asocia al sur. Es la deidad tutelar de los mexicas, relacionada con el sol y la guerra, y recibe nombres como Omitéotl («Dios Hueso») y Tetzáhuitl («Presagio»).
Estos cuatro dioses actuaron conjuntamente para ordenar el universo: crearon el fuego, un sol inicial, el calendario y la primera pareja humana, Oxomoco y Cipactonal. Asimismo, dieron origen a la tierra a partir del monstruo acuático Cipactli y levantaron los cielos, estableciendo la estructura del cosmos habitado.