Hay ocasiones en las que de nada sirven las palabras, ojalá pudiera llorar yo también, decirlo todo con lágrimas, no tener que hablar para ser entendido
Siempre me ha parecido humillante arrastrarme por alguien que ya no quiere nada con uno y, aún así, estoy tirado en esta cama doliéndote, gritando más que mi amor, mi arrepentimiento.
Si Dios supiera como me siento y el infierno que he vivido. Tendría un pase libre al cielo, pero como ama vernos sufrir con la única finalidad de cambiarnos, nuestra vida siempre será un infierno, estoy seguro que esta vida es el purgatorio…