La diferencia fundamental entre el discurso del Papa y el de los políticos que impulsan la emigración masiva es esta: la denuncia de las causas que la motivan, la defensa del derecho a no tener que emigrar y la condena de las mafias que trafican con personas.
Es la diferencia entre poner la prioridad en la dignidad de las personas o en buscar mano de obra barata y futuros votantes.
En todo caso, el Papa no defiende un programa de gobierno, no es su función. Se limita a dar orientaciones morales. Nos corresponde a los católicos en política ofrecer soluciones a un problema extremadamente grave para quienes emigran y para quienes padecemos las consecuencias del descontrol migratorio.
«Deus caritas est; et, qui manet in caritate, in Deo manet et Deus in eo manet» (1 Io 4, 16). Hoc est cor Evangelii, hoc est cor Christi. Qui in hoc corde vivit, iam non sibi ipsi vivit. Gratias agimus de fide et caritate, quarum huius #ItinerisApostolici in #Hispaniam tempore multa accepi testimonia.
El Santo Padre llama a respetar la dignidad de los migrantes, lógico. Critica la impunidad de las mafias de tráfico de personas y reivindica el derecho a vivir en su propio país. Dijo que las leyes para ser justas deben comparecer ante la dignidad de la persona. Así, me planteo:
El Papa ha repetido en Arguineguín lo mismo que siempre ha dicho sobre la inmigración.
Lo de la acogida es lo que siempre se resalta, pero me permito resaltar la otra parte que complementa al discurso y que, por lo que sea, nunca se pone de relieve:
"Cada barca que llega trae consigo una pregunta: ¿Qué mundo hemos construido si tantos hermanos tienen que arriesgar la muerte para buscar vida? (...)
La dignidad humana exige (...) cooperación real contra los traficantes y políticas que permitan a cada persona vivir con dignidad en la propia tierra. Si bien existe un derecho a buscar refugio cuando la vida es amenazada, también existe el derecho a no tener que migrar, el derecho a permanecer en la propia casa sin hambre, sin guerras, sin persecución, sin violencia, sin que la tierra se vuelva inhabitable, sin que la corrupción robe el pan de los pobres sin que las armas destruyan el futuro de los niños. No podemos acostumbrarnos a contar muertos, la dignidad humana no tiene pasaporte ni pierde valor al cruzar una frontera."
Pope Leo XIV venerated the Holy Cross of Lepanto in Barcelona
This was at the front of the fleet when Catholics prevented Muslims from conquering Europe at the Battle of Lepanto
Tradition has it the crucifix is positioned to the side after miraculously dodging a cannonball
Somos un pueblo de acogida, respetuoso y generoso, tanto que nuestras mayores empresas se sustentaron en llevar el mensaje de Cristo a los confines más recónditos del mundo. Se nos pide seguir siendo solidarios y caritativos, y queremos. Para ello, España no puede dejarse morir.
El Santo Padre llama a respetar la dignidad de los migrantes, lógico. Critica la impunidad de las mafias de tráfico de personas y reivindica el derecho a vivir en su propio país. Dijo que las leyes para ser justas deben comparecer ante la dignidad de la persona. Así, me planteo:
¿Daña la dignidad de la persona querer mantener vivas las fuerzas naturales que impulsaron al pueblo español a acometer las mayores hazañas de la humanidad? No.
El catalán es uno de los idiomas de España. Muchos han muerto combatiendo al grito de: Visca Espanya! Estaría genial que el Santo Padre, si quisiera, lo usase. Da asco que esta impresentable le retenga a la fuerza para hacer propaganda de una política para llenarse sus bolsillos.
Sí, m’he dirigit al @Pontifex en la seva llengua materna, l’anglès, com a acte de respecte. Sí, he aprofitat un esdeveniment que tenia tot el focus per posar Catalunya i el català al centre. I no deixaré de reivindicar-nos amb tot l’orgull i desacomplexament, encara que alguns es molestin.
Sí, li he dit que soc catalana (com els admirats Gaudí i Pau Casals) i que parlar la llengua de la terra que l’acull és un meravellós acte de respecte.
Visca Catalunya lliure
Has aplaudido un discurso contra el aborto, la eutanasia y en defensa de la familia natural. También de la defensa histórica de España, de Isabel y Fernando.
Ha señalado a las mafias de inmigrantes y ha pedido buscar soluciones allí para acabar con el flujo migratorio.
Toda sociedad auténticamente justa se edifica sobre el reconocimiento de la dignidad inviolable de la persona humana. Tal dignidad precede a toda concesión del Estado y no puede quedar subordinada a consensos sociales mudables: pertenece a todo ser humano por el hecho mismo de existir, y por eso debe orientar todo ordenamiento jurídico positivo. Cuando esta convicción permanece viva, el derecho se convierte en amparo de todos y en garantía frente a la imposición de intereses y agendas particulares. #ViajeApostolico
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El discurso del Papa en el Congreso es histórico y va a cambiar la historia. Ha hablado y abierto temas que en el Congreso español estaban cerrados a cal y canto. Nadie los defendía, nadie se atreve a tocarlos.
Ahora, quien quiera estar con el Papa (y, por tanto, con los católicos) debe defender lo que el Papa ha dicho de manera clara y cristalina. Tanto sobre la vida como sobre el derecho natural y la dignidad del ser humano que va más allá del derecho positivo, la libertad (que es adherirse a la verdad), etc...
Creo que no somos conscientes de lo que ha supuesto.