me impresiona la rapidez con la q paso de querer comerme el mundo de todas las formas posibles a querer pudrirme y descomponerme en una cama por el resto de la eternidad
no quiero amar a la persona equivocada otra vez, no quiero q me falte el aire, lastimarme, llorar, no poder dormir, q se me cierre el estomago, no quiero sufrir nunca mas
Mi silencio no es capricho, es mi límite final. Soy de las que habla, que intenta arreglar las cosas y pide perdón cuando se equivoca… pero cuando ya no me queda nada más que dar, me callo. En ese momento mi paz vale más que cualquier discusión.