Qué privilegio poder correr, pagar un gimnasio, comprar comida saludable, tener un trabajo, pagar las cuentas, tener piernas que caminan, ojos que ven y una mente que funciona.
Madurar es darse cuenta de que, a veces, como adulto, tienes que decidir “esta es la última vez que estas personas me van a hacer sentir así” y mantenerlo. Aplica para familia, amigos o parejas.