Qué pechá de llorar con «BRIGADO,». Quiero mucho a este hombre y cada vez que hace algo reconforta ese sentimiento. Dios. Como dijo aquel, Dios bendiga a DELLAFUENTE.
🔝Honor a quien lo merece. Aitor Ruibal hace justicia al fútbol. Un tipo que salió del barro. Que picó piedra hasta llegar a la élite. Nadie le regaló nada. Todo se lo ha ganado él. Con esfuerzo y trabajo. El único que animó cuando el Betis perdía. Sacrificio. Entrega. Corazón.
El señor que ha sabido impregnar al club de la competitividad con la que siempre soñamos, el señor que ha ofrecido a la afición la estabilidad que todos necesitábamos, el señor que ha mantenido intactas la ilusión y la ambición incluso a tus 72 a��os, el señor que ha cumplido los objetivos marcados en cada una de las temporadas, el señor que rechazó los petrodólares de Arabia por mantenerse fiel a su palabra y a un proyecto, el señor que permite al club aspirar a jugadores que sin su presencia seguramente no estarían aquí, el señor que consiguió el récord de victorias de la historia del club, el señor que nos hizo de nuevo campeones tras 17 años de espera, el señor que nos metió en nuestra primera final europea de la historia, el señor que no entra al trapo, que pasa olímpicamente e ignora los mensajes dañinos de una parte de la prensa que le menospreciaba incluso antes de su llegada.
El señor que, en definitiva, debe renovar con el Real Betis Balompié.
Más allá de los apabullantes e incontestables números en lo deportivo, hay una razón que para mí es fundamental a la hora de querer la renovación de Pellegrini. Y no es otra que la estabilidad que ofrece su figura en todos los estamentos del club. Antes de su llegada, al mínimo traspiés o a la más mínima racha negativa, todo saltaba por los aires. Sin embargo, desde que él está aquí, en los momentos complicados yo siempre me he sentido tranquilo con él. Siempre ha sido ese faro que guiaba a todos: “Sí, estamos en una mala racha, pero está Pellegrini. Así que saldremos de ella”.
Es un profesional como la copa de un pino, que sabe gestionar los grupos a la perfección y que ha conseguido que su sola presencia transmita una tranquilidad y una estabilidad que hasta hace no mucho eran impensables en el Betis. Analizar la figura de Pellegrini desde lo estrictamente deportivo o únicamente porque el equipo sale con el balón jugado o no (por poner un ejemplo absurdo), para mí es un error. Pellegrini es mucho más que un entrenador de fútbol para el Betis. Mucho más.
Mirad esas caras, mirad esas puñeteras caras.
Orgullo, alegría, emoción y beticismo.
Grandiosa la iniciativa del club dándole el valor y el respeto que merecen al mayor patrimonio que tenemos.
Gracias @RealBetis