Y quién no está amargado en ese sitio, chaval. No es culpas, es porque parecen tener algo por la autodestrucc--... Justo. Justo de eso habla. Que se esté quietecito hasta que le toque la rehabilitación.
No es cruel. Lo de amargado no lo va a intentar negar, pero cruel sí. Los crueles parecen ser ellos contra sí mismos, a veces...
Lo que le ayude a recuperarse ya lo lleva en el suero y la medicación. Pero si vuelve a dolerle mucho, que avise para subir la dosis de calmante.
Cree que si le da de esto en su estado a lo mejor le da un paro cardíaco. Lo que tiene que hacer es descansar y alimentarse bien. Y no meterse en líos.
Dosis periódicas. Está bien. Es fácil. Solo les queda rezar para que eso sea suficiente. Para que sus esfuerzos sean suficientes.
—No la primera —dice, suspirando—. Ni la última. Irá bien.
O eso quiere pensar. No hay más que puedan hacer que cuidarles como mejor saben y
Él siempre está dispuesto a atar a los críos para que se estén quietecitos y no es, irónicamente, la primera vez que ata a Renji.
Esta ocasión es sin duda mucho peor.
Prepara el suero con los fármacos necesarios, tal y como Mattia ha pedido.
—No me jodas —masculla, por lo
La imagen que Renji ofrece es cuanto menos escalofriante, desde luego. Es como si estuviese, pero no. Es distinto al estado de todos los demás niños, que aun cansados y heridos, están visiblemente vivos.
Va asintiendo a sus indicaciones.
—Yo me encargo.
A Mattia le ha ha
—Hemos tenido que reanimar a Elaine.
Corto y directo. Suena cansado. En perspectiva, poco es para todos los críos que han tenido que atender de golpe.
—He dejado a Sunny vigilándola. ¿Qué hacemos con él?
Y señala a Renji con un movimiento de la cabeza, mientras lo examina de