Recordatorio: el que quiere estar contigo, ordena su vida para poder estar contigo. Ya que la persona correcta no viene preparada sino dispuesta. Todo lo demás son excusas.
A veces creemos que estamos enfadados cuando en realidad estamos tristes. El enfado empuja, protesta, activa pero la tristeza obliga a aceptar algo que quizá ya no vuelve. Y eso cuesta más mirarlo.
Comunícate. Expresa qué te pasa, qué necesitas y qué te duele. Habla, pide y atrévete a comprobar quién merece la pena tener al lado. Cada vez estamos más juntos pero formando relaciones más vacías. Queremos solucionar lo que nos ocurre con alguien hablándolo con otra persona. Y queremos proteger la relación de todo aún sin saber quién es la persona por la que estoy apostando. El silencio no te salva. El silencio al lado de alguien te condena por completo a ti. Recuérdalo