Creo que una de las experiencias más conmovedoras de la vida es descubrir que alguien disfruta genuinamente de tu presencia. No lo que proporcionas, No tus logros. Solo tú, tus pensamientos, tu energía, tu existencia.
Esta es de las imágenes más bonitas del Mundial. Marc Cucurella celebra el título con su hijo Mateo, que tiene una condición de autismo.
Normalmente, Mateo no puede asistir a los partidos de su padre, pues le afecta el ruido de los estadios. Marc prometió que llevaría a Mateo al estadio solo si pasaban a la final. Y así fue. Lo logró ubicar en un palco insonorizado para que puediera ver desde allí a su padre coronarse como campeón del mundo. Luego, levantó la Copa en la cancha con él.
Mateo, un Campeón más❤️