Crecí y entendí que no todo el mundo tiene las mismas intenciones que yo. Que no todos cuidan como yo cuido, ni valoran como yo valoro. Y aceptar eso ha sido una de las lecciones más incómodas, pero también más necesarias.
Los hombres no se dan cuenta que su superpoder es la seguridad que nos dan. Una mujer haría todo por un hombre con quien se sienta mental, emocional y fisicamente segura.