Esto le acaba de pasar a un amigo. Que en pleno 2026 tengamos que seguir recibiendo estos comentarios de ciertos s*ubnormales solo demuestra que aún queda bastante por avanzar.
Estoy muy afectado por esta noticia.
El Estado le quita a una hija a sus padres. Los Menas la violan. Y la solución que le da el Estado es suicidarla.
La España de Sánchez es una película de terror.
Estar contra Maduro no te obliga a aplaudir a Trump.
Y criticar a Trump no te convierte en defensor de Maduro.
Ahora resulta que hay que escoger entre gonorrea o sífilis.
1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.
Hablámos de bullying, etc… y luego tenemos que leer que alguien se queda por pena, tal cual…
Pues una chiquilla con poca seguridad, que canta creo en mi, todos le dicen lo increible que es y la vuelven a nominar…me imagino la impotencia #OTGala5