Sabes mi amor, no tengo nada que perdonarte, actuaste a favor de tu estabilidad y bienestar interno, y está bien.
Lo realmente difícil es perdonarme a mi por permitir sentirme triste por alguien que no pensó ni se inmutó nunca por lo que yo sentía.
No te preocupes.
La guerra es conmigo.
Te amo mami, incluso e los días que no nos entendemos, porque comprendi que nadie en esta vida me va amar de la incondicional que tú lo haces, no hay ni quien me guíe, ni quien me comprenda y conozca mejor que tú.
Paola tiene razón, tengo que aceptar que ya no estamos juntos, que tu puedes hacer lo que quieras y que no puedo obligarte a seguirme queriendo, que no puedo seguir esperando o respetando algo que no existe y que tu ya estas en otro mood.
Lo más doloroso no es que se vaya la persona con la que veías tu vida, lo duro es cuando desconoces a las personas cuando se marchan de tu vida y ves que hacen lo primero que te dijeron que nunca harían. Por eso, no idealicen a nadie o se te romperá el corazón peor aún.