Yo cuando me toca levantarme para ir a la universidad a estudiar la carrera que tengo el privilegio de cursar, quie yo elegí, que me encanta y la cual me veo ejerciendo algún día
Nos enseñaron que hablando se solucionaba todo, pero olvidaron decirnos que el diálogo necesita voluntad para comprender. Puedes expresar lo que sientes una y mil veces, pero si la otra persona no está dispuesta a escucharte de verdad, las palabras terminan perdiendo sentido.