Lucas Vázquez puede estar dos meses sin jugar que sin nadie saber por qué aparece en Champions, hace un partidazo, mete un penalti, llega el clásico, mete gol, saca un penalti, da una asistencia y es el MVP. Este tío es dios.
“Yo acostumbraba de chico a ver los partidos de fútbol con mi papá. Teníamos una mesa, un televisor y ponía los pies arriba de la silla… Mi papá me miraba de costado porque no le gustaba que apoye los pies en la silla, pero me dejaba.
Entonces yo, mientras miraba el partido, me ilusionaba con el día de mañana tener una tele gigante, un sillón gigante y poder ver los partidos.
Hoy tengo el sillón, tengo la tele, pero no tengo a mi viejo desde hace 30 años. Lo importante era la relación que yo construía en ese momento con mi papá y es la que yo trato de construir hoy con mis hijos.
A veces, lo material si no tenés lleno lo esencial, no tiene sentido. Y eso es lo que le digo yo a mis hijos. Todos tenemos objetivos, pero no hay que desviarse el foco y la mirada”.
Walter Erviti, en La Última Cena con @fantinofantino. 🇦🇷👏🏼
La hoja de ruta tiene que ser esta, 160 kilos por el noruego, 50 por Davies y los 30 de Kubo.
Nada de prima a Mbappé ni pollas, lo siento pero ese tren ya pasó.
Galones a Nico Paz, Arda Güler y a campeonar.