Últimamente le pido mucho a Dios que me dé la sabiduría y la inteligencia emocional para entender que no todo tiene que salir como espero. Que me ayude a aceptar lo que no puedo controlar, soltar lo que no depende de mí y confíar en que no todo lo que cambia de rumbo está mal.
“Lo resolvemos juntos” es un lenguaje del amor de primer nivel. Porque no se trata de quién tiene la culpa, sino de saber que, pase lo que pase, están en el mismo equipo.
Qué molesto cuando sospechas algo, lo preguntas para salir de dudas y no hacerte historias en la cabeza, se enojan contigo por “desconfiar” y al final resulta que tus sospechas eran ciertas desde el principio jajajaja.
Me chupa tanto un huevo lo material, a mi me decis que vayamos por ahí juntos a tomar mates mientras hablamos de la vida y yo te juro que con eso soy muy feliz.