Mi papá y mamá nunca me dijeron: “búscate un novio con dinero”. Ellos decían: “estudie, trabaje y así no dependa de nadie” y con el tiempo entendí que esa fue la mejor herencia que pudieron darme: la libertad de valer por mí misma, sin deberle mi dignidad a nadie.
Todo pasa, incluso aquello que hoy parece imposible de soportar. Un día despertarás y notarás que el corazón está tranquilo, que ya no duele, que la angustia se fue. Y entonces lo entenderás: ya pasó, ya terminó, volviste a tí.
cuando la decepción es tan grande que ni siquiera te enojas con esa persona, si no contigo mismo, por seguir pensando en los momentos buenos a pesar de todo