La vida te va enseñando que por intentar ayudar a todos, el mayor perjudicado acabas siendo tú. Por eso es importante seleccionar bien qué batallas librar. No se puede estar en todas las causas. Ah, y ayudar a personas que no te han pedido ayuda suele salir mal. Buenos días.
Cualquier vínculo sólido necesita de compromiso. Y comprometerse significa asumir que las ganas de cuidarse no siempre son las mismas. Es ser coherente con lo que importa y decidir proteger lo que nos une a pesar de que la emoción no lo sea. Esto sí
La reciprocidad dentro de cualquier relación no es una opción, sino un requisito. Cuando falta no existe una base formada por todas las partes, sino un desgaste absoluto a consecuencia de una aguantar a la otra. Y esto no es un vínculo
Una cosa es pedir disculpas y otra mostrar que te arrepientes. Una cosa es verbalizar un te quiero y otra cuidar para dejarlo claro. Una cosa es prometer y otra cumplir. Una cosa es el lenguaje y otra muy distinta esforzarte en ser lo que dices. Porque esto suena bien, pero no existe
Para experimentar que ser tú es válido tienes que exponerte a serlo. Y ahí descubres la verdad: que no tienes que vivir en base a lo que otros esperan de ti, sino a lo que tú esperas de ti, y que no te va a ir peor por ello. Al revés, vas a sentir la paz de ser quien quieres.
hay conductas que, más que entenderlas, hay que observarlas y tomar decisiones basadas en si es lo que querés en tu vida. Todo se explica pero no todo se aguanta
Las relaciones comienzan por razones muy emocionales, energía, pasión, electricidad, magnetismo, pero se mantienen a largo plazo por razones racionales: proyecto de vida, compañía, seguridad, lealtad, complicidad, apoyo. El amor comienza con magia y perdura con propósito.