odio sentir celos, odio pensar que la persona está perdiendo interés, odio pensar que hay alguien más, odio obsesionarme con todo, odio ser tan paranoico
Confirmo que hablar con alguien todos los días puede ser una de las cosas más hermosas que existen… hasta que un día dejan de hablar y te golpea un vacío que no te esperabas.