— No.
Añade franca como siempre. El acicalamiento propio es suficiente para roedores, pero es un dato que omite sin índole de engaño. Nunca añade lo que ve innecesario.
Se lo acerca indiscriminadamente al brazo, los bigotes generando un cosquilleo mientras el ratón la +
— No lo sé, nunca he tratado con un robot-animal. A mí me parece más una mini persona.
Al menos por sus manerismos y forma de hablar. Le da dos palmadas a su pierna y el ratón deja su tarea para acercársele, de esta forma lo recoge del suelo.
— ¿Lo tocarías, Celestine? +
— No es mi mascota. Somos socios y él es el ratón más listo de todo el mundo.
Pero viendo con mayor detenimiento, sus movimientos se ven todavía burdos. ¿Será siquiera el más listo de su camada?
— Se escondió en mi ropa la noche antes de que nos encerraran aquí. ¿Crees que +
Pii no ha tenido la estimulación mental suficiente últimamente, intentará enseñarle algo nuevo. En el suelo, al lado de la chica, el ratón está haciendo rodar un arándano en círculos.
Su criaturita es tan inteligente.
No quiere ver, pero a la vez, la luz de la pantalla le incita adictivamente a no parpadear en ningún momento.
Un nudo caliente se forma en su garganta. No puede hablar, solo se conocían de unas semanas y aún así...
Se talla los ojos con la tela de su vestido.
La teoría de Hanako suena convincente, eso explica la secuencia de eventos mucho mejor.
— Quizás estaban tratando de sacar cosas de la máquina expendedora sin meter dinero, nadie tiene sus pertenencias.
Seguro la máquina necesita dinero real, ¿verdad?
— Yo estaba dormida. Pii tiene un oído sensible. No me gusta despertarlo por las noches.
Ignorando que solo tres personas saben de quién habla, ¿realmente cómo pueden refutar coartadas así?
— Es una hora complicada.
— Encontré un kit de destornilladores tirado por el suelo, en el almacén...
Le va a dar la carcasa a la persona al lado suyo, con la idea que llegue hasta Marko.
— Pues... no está de más probar si encaja. Hotaru puede decirles más del resto.