Nada es tan importante. Nada es tan grave. Estamos en un globo de tierra flotando en el medio de la nada y todos nos vamos a ir de este plano. Casi todo se puede solucionar y lo que no, excede tu preocupación.
Hagas lo que hagas, ora por la capacidad de ver tus propios errores, tu propia hipocresía y tus propios pecados.
No te dejes llevar por la tentación de señalar y olvides que tú también tienes defectos que hay que remediar.