Entendí que cuando una mujer consciente invita a un hombre a crecer, a asumir responsabilidad y a madurar emocionalmente, no siempre él está dispuesto a hacerlo. A veces no se trata de falta de amor, sino de falta de evolución, porque crecer incomoda, exige mirarse al espejo y aceptar lo que aún duele. Y no todos están preparados para eso. Algunos prefieren irse hacia donde no los reten, donde no tengan que cuestionarse ni cambiar, donde puedan seguir siendo los mismos sin enfrentar sus vacíos.
Que Messi haya decidido salir a festejar con la copa del mundo con la gente en vez de ir a Casa Rosada con Alberto, fue el gesto más patriota que hizo en su vida, aunque a la polenta puta le duela.