ese momento en el que te tenés que despedir de tu amiga después de la tarde de mates y se abrazan se dicen lo mucho que se aman y siguen hablando medio gritando mientras se distancian en la vereda como dos viejas que no pueden dejar de chismosear y organizar la próxima juntada
Por dios no aguanto un día más sin vivir en la patagonia imagínate ante el mínimo problema ir a ver un bosque o un lago con unos mates en silencio lo necesito YA
Nada puede ser más reparador que el tacto de quien deseamos. Consuela. No porque se lleve el dolor en sí, sino por cómo una cercanía puede anestesiar cualquier ardor por la alegría que genera. Como cuando Pizarnik escribe: me duele todo. No me dolería si me tocaras.