@usembassyve@SecRubio Ese es absolutamente falso. No conocen la historia de la Industria petrolera venezolana y el trabajo serio y competente de tantos compatriotas. Dejen de mentir.
La universidad medieval evaluaba con exámenes orales. Evaluar es exigir que el conocimiento se interiorice. Si la IA reduce el esfuerzo, la universidad debe reintroducirlo de otra forma. La IA está forzando otro cambio: menos tareas en casa, más interacción directa, más conversación socrática.
The New York Times: Si la escritura “aceptable” se automatiza, la educación superior debe centrarse en pensamiento crítico, identidad intelectual y evaluación relacional https://t.co/sBg3M1cwcF https://t.co/SAItfb3rGY
Artificial intelligences do not undergo experiences, do not possess a body, do not feel joy or pain, do not mature through relationships, and do not know from within what love, work, friendship or responsibility mean. Nor do they have a moral conscience, since they do not judge good and evil, grasp the ultimate meaning of situations, or bear responsibility for consequences. They may imitate or even simulate, but they do not understand what they produce, for they lack the affective, relational, and spiritual perspective through which human beings grow in wisdom. #MagnificaHumanitas
La eutanasia de Noelia demostró el ENGAÑO de leyes que se pintan de bondad pero ocultan intereses incluso económicos. @poloniacas_ac abogada involucrada en el caso, relata de primera mano todas los engaños de la #eutanasia de Noelia 👇
https://t.co/PvYcAb7ciy
@AliomarBracho@macosan@MariaCorinaYA No hay otras alternativas? No solo existen dos posibilidades, el abanico de opciones siempre ha de ser amplio. Dejen de lado los radicalismos y/o dogmatismos en política. Y respeten a quienes piensan distinto a Ustedes. Viva la libertad!!!
Yo no ofendo a nadie por expresar mis ideas y menos aún por manifestar mi fe y mis creencias. Pensar lo contrario significa claudicar ante los radicalismos que siempre son insultantes e irrespetuosos del ser humano.
El diálogo y el encuentro entre diversas posturas no puede partir de la premisa "o lo uno o lo otro ", sino de un abanico de posibilidades. Eso es lo racional.
Es también una imposición pues se decide en nombre de todos los miembros de la sociedad sin tener la autoridad ni la aprobación de todos quienes participan en esas actividades. Tolerar y respetar a los demás no incluye cerrarse en la propia interioridad.
No permitir que los deportistas manifiesten su fe y su agradecimiento a Dios en público es contrario al derecho pues niega de hecho la libertad de expresar el pensamiento y las creencias ante los demás.
En un mundo donde las redes sociales y el ruido colectivo dominan, la filosofía de José Ortega y Gasset resuena con fuerza. En La rebelión de las masas (1930), Ortega nos alerta sobre el "hombre-masa", ese individuo que, sin aspirar a la excelencia, se conforma con la mediocridad y exige todo sin dar nada a cambio. Este hombre-masa no reflexiona, no se cuestiona; se siente el centro del universo y, en su comodidad, amenaza el progreso cultural y social.
Ortega distingue al hombre-masa del "individuo selecto", aquel que no se rinde ante la presión de la multitud, que busca superarse y contribuir al bien común. No se trata de elitismo, sino de responsabilidad: el individuo selecto asume su papel en la historia, mientras el hombre-masa se deja llevar por la corriente. Hoy, esta distinción es más relevante que nunca. Las redes sociales, con su tendencia a homogeneizar ideas y premiar lo viral sobre lo profundo, parecen amplificar al hombre-masa. Vemos cómo opiniones sin fundamento se imponen, y el debate cede ante la polarización. Al mismo tiempo, el auge de liderazgos populistas refleja lo que Ortega temía: el triunfo de lo promedio, donde la masa no da razones, solo impone.
Pero Ortega no solo critica; nos desafía. Su célebre frase, "Yo soy yo y mis circunstancias; y si no las salvo, no me salvo yo", nos recuerda que no somos islas. Nuestra identidad está entrelazada con nuestro entorno, y es nuestra responsabilidad actuar para mejorarlo. En un mundo donde es fácil perderse en la multitud, Ortega nos invita a ser individuos selectos: a cuestionar, a crear, a resistir la tentación de la conformidad. Esto implica esfuerzo, introspección y valentía para nadar contra corriente cuando es necesario.
Hoy, enfrentamos retos que Ortega no imaginó: la inteligencia artificial, el cambio climático, la globalización. Sin embargo, su mensaje sigue vigente. Si permitimos que el hombre-masa domine, corremos el riesgo de un declive cultural, donde la innovación y la profundidad se sacrifican en el altar de lo inmediato. Pero si cada uno asume su responsabilidad, si nos atrevemos a ser diferentes y a mejorar nuestras circunstancias, podemos forjar un futuro que honre lo mejor de la humanidad.
La pregunta es: ¿qué elegimos ser? ¿Parte de la masa o individuos que marcan la diferencia? Ortega nos deja claro que no hay término medio. Aspiremos a lo alto, seamos selectos, no por arrogancia, sino por compromiso con un mundo mejor. Porque, como él decía, salvar nuestras circunstancias es salvarnos a nosotros mismos. #Filosofía #OrtegaYGasset #LaRebeliónDeLasMasas
CULTURA DE LA CANCELACIÓN: ¿JUSTICIA SOCIAL O LINCHAMIENTO?
Este es un fenómeno que se desarrolla en las redes sociales -Internet-, por el que busca reprochar a aquellas personas que han asumido actitudes o comportamientos que son mal vistos.
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LA NECESIDAD DE HONESTIDAD INTELECTUAL
Consiste en la capacidad de examinar ideas, creencias y argumentos con objetividad, rigor y apertura, sin someterse a prejuicios o narrativas preconcebidas.
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LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y LA DIGNIDAD HUMANA
La Iglesia Católica ha ofrecido una reflexión actual a través de Antiqua et Nova, que une la teología, la filosofía y la antropología cristiana en diálogo con los avances tecnológicos.
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