Alex Saab fue durante años el operador financiero de Maduro. Todos los negocios que consiguió en Venezuela fueron gracias a Maduro y Cilia Flores. Por investigarlo a él nos tuvimos que ir de Venezuela los fundadores de @ArmandoInfo y yo en 2018. Maduro sólo reconoció la existencia de Saab luego de su detención en Cabo Verde en junio de 2020. Para salvarlo, lo convirtió en un héroe y fingió que era “diplomático” venezolano. Ahora los hermanos Rodríguez, clave en la negociación para la liberación y vuelta de Saab a Venezuela en diciembre de 2023, parecen entregarlo de nuevo a la justicia de los Estados Unidos…
🚨 PRESO POR UN COMENTARIO EN TIKTOK SOBRE GRANKO ARTEAGA Y MADURO: Tiene depresión severa, lo trasladaron y su familia NO sabe dónde está
Yorman Acevedo Murillo, 58 años. Reparador de electrodomésticos en Maracay. Rescatista de animales. Un hombre humilde que jamás ocultó su indignación por lo que viven los venezolanos.
¿Su delito? Comentar un video en TikTok sobre la captura de Nicolás Maduro y Granko Arteaga, el torturador de la DGCIM señalado por la ONU.
El 13 de enero de 2026, 10 días después de la captura de Maduro, agentes encapuchados del SEBIN se lo llevaron de Aragua. Desapareció 19 días. Su hijo Viorman lo buscó por todo el estado. Nadie sabía nada.
Apareció en El Rodeo I, acusado de "instigación al odio". La familia tuvo que mudarse a las afueras de la cárcel. Dormían en carpas. Un vecino les prestaba el baño.
El 24 de marzo lo trasladaron a Yare sin avisar a la familia. Pasó más de un mes incomunicado. Perdió 7 kilos.
Un tribunal le desestimó TRES de cuatro cargos. Aun así, sigue preso.
La CIDH le otorgó medidas cautelares por riesgo grave a su vida: sufre depresión severa, ansiedad, trastornos del sueño y problemas auditivos. Necesita medicación que NO recibe. Denuncian extorsión y agresiones de funcionarios dentro del penal.
Hace tres días llamó a su esposa y apenas alcanzó a decir "me van a trasladar". Desde entonces NADIE sabe dónde está.
Un señor que arreglaba electrodomésticos y rescataba animales. Preso por un comentario en TikTok. Desaparecido. Con depresión severa. Y el régimen sin dar respuesta.
EL MUNDO DEBE MIRAR A VENEZUELA: LA CRUELDAD NO TIENE LÍMITES
A Víctor Hugo Quero Navas lo detuvo el régimen el 3 de enero de 2025. Lo desaparecieron, lo torturaron y lo asesinaron.
Durante 16 meses, la señora Carmen, su madre, fue de cárcel en cárcel en una búsqueda desesperada. La respuesta fue la burla y el silencio, hasta hoy: le informan que su hijo yace en una tumba desde hace 9 meses.
Esto no es solo una tragedia; es un crimen de lesa humanidad ejecutado con impunidad absoluta. Es el horror sistemático contra una nación que exige justicia.
Por Víctor Hugo, por la valentía de Carmen y por cada víctima de esta tiranía: No nos detendremos hasta que haya justicia y Libertad en Venezuela.
Voy a decir un insulto clasista y racista, y cuando otros señalen que es clasista y racista, los acusaré de clasistas y racistas a ellos por interpretar mi insulto clasista y racista como clasista y racista.
El fenómeno este de las trad-wives extreme edition es una de las cosas más interesantes de la sociedad del espectáculo contemporánea porque son cinco serpientes enroscadas, mordiéndose la cola una detrás de otra, simultáneamente, en bucle infinito de ouróboros semióticos.
En la capa más superficial tenemos la apelación a los supuestos valores tradicionales, los de cuando la mujer se quedaba en casa haciendo las cosas de la casa y el marido proveía, un pasado mítico que probablemente nunca existió tal cual pero que funciona estupendamente en vertical a 1080 pixeles.
En la segunda capa estamos ante una manifestación performática evidente, y lo digo porque la inmensa mayoría de estas creadoras de contenido cocinan. Cocinan mucho. Cocinan siempre. Rara vez —casi nunca, diría yo— se graban pasando la aspiradora, fregando el váter, quitando el polvo de los zócalos, limpiando los cristales con vinagre y papel de periódico al modo de la abuela. Eso corresponde a otro tipo de influencers, otro algoritmo, otro público que no es el público de las trad-wives.
En la tercera capa aparece la negación de la riqueza, y aquí la performance se vuelve magníficamente absurda, porque la chica lo hace todo DESDE CERO, y el cero aquí es un cero cósmico, un cero prelapsario. Bate la mantequilla desde cero. Hace el chocolate abriendo el fruto del cacao, fermentando, tostando, moliendo el grano. Muele la harina en un molino de piedra. Todo a mano, sin intervención de máquinas, sin electricidad, sin siglo XX. Y digo que es una negación de la riqueza porque desde siempre, históricamente, transhistóricamente, las personas con dinero —y especialmente las mujeres con dinero— se distinguían precisamente por lo contrario, por no hacer absolutamente nada, por tener manos blancas y ociosas al haber delegado los trabajos domésticos en la servidumbre. La aristócrata no molía, la aristócrata leía novelas francesas.
En la cuarta capa descubrimos que la performance, por su propia naturaleza ontológica, es falsa. Porque puede que sí, que haya hecho todo eso ella sin máquinas, de acuerdo, concedido, pero hay una máquina, la máquina fundamental, la que no se ve y sin embargo lo articula todo, omnipresente: la cámara grabando. Y detrás de la cámara el trípode, el micro de corbata, el aro de luz, el programa de edición de vídeo, el portátil, el router, el servidor, el centro de datos en Oregón refrigerado por tuberías de agua del Columbia.
Y la quinta capa, que es la mejor, es la que niega la primera y la segunda y la tercera en un solo movimiento. Porque estos vídeos terminan acumulando millones de visualizaciones y terminan generando dinero, a veces mucho dinero, a veces cantidades indecentes de dinero, lo cual significa que esta mujer no es un ama de casa, es la proveedora, es ella quien trae el pan —a veces literalmente el pan, moliéndolo—, y a menudo tiene un equipo detrás, y ese equipo suele incluir gente de marketing, agencias de publicidad, asesores fiscales, alguien que le lleva las redes que puede, o no, ser su cuñado, y sí, también personas que limpian la cocina-plató después de cada receta.
Me presenté como querellante ante la justicia federal de mi país en la causa contra Nicolás Maduro y otros jerarcas del régimen chavista por crímenes de lesa humanidad.
Sobreviví 448 días de secuestro en Venezuela. Hoy doy un paso para que haya justicia. Pido ser reconocido como víctima y parte querellante, con todas las facultades que la ley me otorga.
No voy a quedarme callado. Por mí, por mi familia y por todos los que han sufrido este horror que no puede quedar impune.
🇦🇷🇦🇷LIBERTAD Y JUSTICIA 🇦🇷🇦🇷