Se enorgullecen de esto y tienen el descaro de llamarlo “la mano de Dios”.
Tienen un efecto psicológico colectivo en el cual la trampa no es meramente un medio para ganar, sino lo que hace placentera la victoria.
Que le está pasando a esta sociedad!!! Como es posible que en pleno siglo XXI las propias MUJERES estén volviendo a discursos donde dicen que renunciarían a su derecho al voto porque ya su marido representa a toda la familia!!!!! QUE ESTÁ PASANDO!
Muy ingenua yo en el 2018 pensando que el mundo estaba sanando y ahora 8 años después todo está más lleno de fachos, incels, alienadas, brutos y masoquistas