Un consejo de militar veterano, práctico en estos tiempos: espaciarse bajo el fuego. Los novatos tienden a apelotonarse en busca de aparente cobijo, y entonces el Azar no reconoce a los suyos.
Todos tenemos a alguien, normalmente de la generación de nuestros padres o abuelos, a quien nos gustaría parecernos en momentos de crisis. Alguien con sangre fría, generosidad, decisión, más acciones que palabras. Es una buena ocasión para imitar a ese alguien.