🎙️| LIONEL SCALONI SOBRE FRANCO COLAPINTO 🇦🇷 ⭐️
“Es increíble tener un piloto argentino en la F1. Mi hijo mayor es fan suyo, compró todo el material de Alpine y Colapinto, y me mantiene al tanto de los horarios de las carreras, de todo.
Es maravilloso poder seguir un fin de semana de F1, despertarme para verlo correr, ver las carreras cortas, las sesiones de clasificación.”
¿Nos ayudan con una difusión?
No es que no estemos contentos con ustedes (🥹) pero nos gustaría tener una comunidad todavía mas grande.
Los invitamos a seguirnos para toda la información minuto a minuto de Alpine 🇫🇷 y de Franco Colapinto 🇦🇷
Agradecemos un FAV/RT acá! 🩷
💝 Quizás no es lo que viniste a buscar a Twitter hoy.
Pero puede cambiarte el día - o al menos un rato.
Una mujer con síndrome de Down pasa sus tardes en el hospital abrazando bebés que nadie visita.
“Me llamo Laura y tengo treinta y dos años. Trabajo en una librería por las mañanas, pero las tardes son mías. Bueno, no exactamente mías. Son de los bebés.
Todo empezó hace tres años, cuando mi mamá estuvo internada en el Hospital Central. Yo iba todos los días a visitarla, y siempre pasaba por el tercer piso, donde está neonatología. Un día vi el cartel: “Voluntarios buscados para programa de contacto piel a piel”. Entré a preguntar.
-¿Puedo ayudar?, le dije a la enfermera del mostrador.
Ella me miró de arriba abajo. Vi esa mirada. La conozco desde que era chiquita.
- Mmm, déjame llamar a la coordinadora, dijo, con una sonrisa que no le llegaba a los ojos.
La coordinadora se llamaba Marta. Me hizo sentar en su oficina.
- Laura, esto requiere mucha responsabilidad. Hay que lavarse las manos, seguir protocolos, estar quieta por períodos largos…
- Yo puedo hacer eso - la interrumpí-
Sé leer, sé seguir instrucciones. Y me gustan mucho los bebés.
Marta se quedó callada un momento.
- ¿Por qué querés hacer esto?
- Porque todos necesitamos que alguien nos abrace —le dije—. Y si hay bebés que no tienen a nadie, yo puedo ser ese alguien.
Me aceptó. Creo que le gustó mi respuesta.
Ahora voy todos los días, de tres a seis. Me lavo las manos, me pongo la bata celeste y entro a la sala. Hay ocho incubadoras. Algunos bebés están con sus padres, pero siempre hay dos o tres solos. Bebés de mamás que trabajan o que esperan familias de acogida.
Mi favorito se llama Tomás.
- Hola, mi amor —le susurro—. Acá estoy otra vez.
Lo apoyo contra mi pecho, piel con piel. Su respiración se acompasa con la mía. Le canto bajito.
Pero el día que todo cambió fue un martes de julio. Yo estaba con Tomás, uno de los niños, cuando escuché voces en el pasillo.
- ¡Por favor, déjenme pasar! ¡Es mi hijo!
Entró una mujer joven, los ojos rojos de llorar.
- ¿Dónde está mi Felipe? - preguntó.
- Está estable, pero no responde a los estímulos —dijo Marta—. Es como si no quisiera despertarse.
- Yo no pude venir antes, tuve un accidente - lloró -. Nació y yo no estaba. ¿Y si por eso no quiere abrir los ojos?
Devolví a Tomás y me acerqué despacio.
—Perdón —dije—. Yo soy Laura.
—¿Vos trabajás acá?
—No. Yo vengo a abrazar bebés.
—¿Abrazaste a mi Felipe?
—No todavía. Pero puedo hacerlo si querés.
—¿Para qué, si ni reacciona?
—Porque todos necesitamos que nos abracen —repetí.
Marta la animó a intentar el contacto piel a piel. La mujer dudó.
—¿Y si no funciona?
—Entonces al menos sabrá que su mamá está acá —le dije.
Prepararon todo. Colocaron a Felipe contra su pecho. Él no se movía. Ella lloraba:
- Cantale —le dije—. Él conoce tu voz.
- No sé cantar.
- No importa. A los bebés no les importa si cantás bien. Les importa que seas vos.
Ella cantó una canción en quechua. Pasaron unos minutos… y Felipe cerró los deditos, agarrando su bata.
- Marta —susurré—. ¡Mirá!
Felipe abrió los ojos.
- Hola —le dijo ella—. Soy tu mamá.
Los monitores mejoraron.
- Significa que te estaba esperando —dije.
La señora Méndez me miró con lágrimas.
- Gracias —dijo.
- Yo solo abrazo bebés -respondí- . Vos hiciste lo difícil. Viniste a buscarlo.
Esa noche, en el colectivo de vuelta, miré por la ventana y sonreí.
La gente piensa que doy abrazos porque tengo mucho amor para dar. Y es verdad. Pero también recibo amor.
Cada vez que un bebé se calma contra mi pecho, cada vez que una mamá encuentra a su hijo, yo también me curo un poquito.
Porque no importa cómo nacimos, o qué nos dijeron que podíamos o no podíamos hacer.
Lo que importa es esto: estar ahí cuando alguien nos necesita. Abrazar. Cantar. Quedarse.
Y eso sí lo puedo hacer.
Eso lo hago muy bien.”
@ConsAbierto hace varios días que estoy tratando de que me atiendan por teléfono y no logro que sus BOTS me pasen un teléfono.
Tengo un consorcio que no los usa más y la app sigue activa y me genera un conflicto con la nueva app. Por favor contactarme urgente
Y el delivery nos dijo si NO TE GUSTA EL SERVICIO usa otra app.
PEDIDOS YA es una mierda el 90% de las veces que pedís pasa lo mismo y después te quieren arreglar con monedas en tu cuenta.
ATENTOS NO USEN NO SERVICIO DE @pedidosya pedimos la comida a las 20.40 y llego 23.18 y además llegó la comida HELADA. pedimos explicación y nadie nos llama.
Escupido. Insultado por ser argentino. Amenazado por “hacer boxeo hace 10 años”.
El odio no puede conducir.
@Boltapp, ¿actuarán?
Toyota Corolla, matrícula 3660 MKL.
#DelitoDeOdio#Madrid#Justicia
Estaba bloqueando a una niña que quería aparcar. La gente le pedía que retrocediera. El conductor solo insultaba Vehículo: Toyota Corolla Híbrido, matrícula 3660 MKL.
Ya curse denuncia en la @policia y envíe escrito a @bolt
Hoy Madrid, un conductor de Bolt me escupió y gritó:
“Argentino de mierda, vete a tu país con tu familia miserable, hijo de puta y miserable de mierda. Te voy a destrozar, hago boxeo desde hace 10 años.”
Esto no es un insulto: es odio y amenaza física.
@Boltapp@guardiacivil
Match report: No miracle escape in Santiago del Estero, with the Pumas' win setting up a title decider in Nelspruit next weekend - more here: https://t.co/XHuQKKdUjJ 👀
#Springboks#ForeverGreenForeverGold#ARGvRSA