En «defensa» de Flor Peña, es difícil resistirse a transmitir un rumor que nos produce placer. A Flor le encantaría que Messi tuviera que salirse del Mundial, porque Flor es una resentida.
La cancelación de Flor Peña no pasa por la pifia en la noticia.
Pasa por el hartazgo de una parte enorme de la sociedad con quienes convierten todo en una batalla ideológica, incluso a la Selección, que es de las pocas cosas que todavía nos une a casi todos. La sensación fue que no estaba informando, sino deseando que se derrumbara algo que le dio alegrías al país durante años. En eso está el rechazo.
La gente está cansada de que le quieran meter divisiones hasta en los lugares donde todavía encuentra orgullo y alegría.