1️⃣ Derrocar a un dictador suena moralmente justo. Nadie llora por un tirano. Pero el derecho internacional no se construyó para proteger a los buenos, sino para contener a los poderosos. Por eso prohíbe la fuerza casi sin excepciones: no porque ignore la injusticia, sino porque sabe que, si cada país decide a quién “liberar” a balazos, el mundo vuelve a la ley del más fuerte.
2️⃣ El problema no es Maduro. El problema es el precedente. Cuando la fuerza militar se usa para cambiar gobiernos sin reglas claras, la soberanía deja de ser un límite y se vuelve un estorbo. Hoy es “derrocar a un dictador”; mañana será “corregir una elección”, “proteger intereses”, “restaurar el orden”. El derecho no absuelve dictaduras, pero tampoco legitima cruzadas unilaterales.
3️⃣ La pregunta incómoda no es si un tirano merece caer, sino quién decide cuándo y cómo. Porque la historia enseña algo brutal: sacar al dictador es fácil; construir justicia después, no. Y cuando la legalidad se rompe en nombre del bien, casi siempre lo que sigue no es libertad, sino caos, violencia y nuevas víctimas. El derecho existe para recordarnos eso, incluso cuando incomoda.
Si quisiéran parecerse a EEUU, serían hiper nacionalistas, le darían manija al cine y cada vez que apareciera una bandera argentina le bajarían impuestos; ni pensarían en entregar soberanía ni recursos, y protegerían la industria nacional. Ellos quieren parecerse a una colonia.
"El chabón ahora es el novio de Lali, cagó"
Juan Grabois chicaneó a Pedro Rosembat, dijo que "es el Roberto García Moritán de la izquierda nacional" y remató: "Salvo que ahora con sus nuevos amigos se haya vuelto de derecha".
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1.
Le pregunté a Bartolomé Abdala, presidente del bloque de LLA en el Senado, si habían revisado los balances de las empresas antes de decir que los precios están pisados y había que liberarlos.
Me reconoció que no.
Se cambió el dictamen ya firmado. Es ilegal. Es trucho. No pueden llevar un dictamen así al recinto. Sencillamente, la sesión del martes no puede realizarse porque el dictamen que pretenden que sea de mayoría, no es válido.