Recordatorio para la clase obrera:
1. Sos clase obrera.
2. Un trabajo implica derechos laborales y un salario digno; si no, es explotación.
3. Ningún derecho laboral fue un regalo: todos se conquistaron luchando.
¡Feliz día de lucha!
Somos el país que condenó a los genocidas.
Que los obligó a morirse cagando en una cárcel.
Que busco y recupero a sus nietos.
Que siguió a las abuelas.
Que bajo los cuadros de Videla.
Que defendió siempre la memoria.
Somos mucho más que este momento histórico horrible.
Esto también pasará. De este horror también saldremos.
La dictadura fue esto. Obligar a parir a una mujer esposada en el asiento de un Ford Falcon y negarse a acercarle al bebé cuando se cayó al piso. Fue obligarla a limpiar desnuda su propia placenta mientras se reían de ella y su beba lloraba de frío.
Esta es la memoria completa.
50 años después seguimos discutiendo si es o no es correcto picanear embarazadas y tirar cadáveres al agua. Ni siquiera es vereda política: es humanidad. decencia, moral. Lo que te hace ser o no ser buena persona.
A este país no lo fundaron los CEOs ni los gurúes del mercado: lo levantaron ferroviarios, peones, obreros y maestras. La Argentina se hizo con huelgas, overoles y guardapolvos, no con seminarios de finanzas. No hay nación que se sostenga cuando desprecia a quienes la sostienen.
Pensar que hace dos años estábamos discutiendo la reducción de la jornada laboral y hoy discutimos cuántos latigazos está bien que te den por tardar más de un minuto en el baño.
Se dejan inyectar botox, metacrilato, ácido hialurónico por especialistas en energía cósmica.
Toman preparados proteicos supervisados por el que vende las mancuernas del gimnasio.
Pero cuestionan las vacunas que erradicaron enfermedades mortales como el sarampión y la viruela.