Agostina Vega tenía 14 años.
La engañaron, la llevaron a un descampado y la mataron.
Para mi, quien viola y asesina a una niña pierde cualquier derecho a seguir viviendo entre seres humanos.
No me hablen de reinserción. No me hablen de segundas oportunidades. No me hablen primero de los derechos del asesino cuando una familia acaba de perder a su hija para siempre.
Hay delitos que no rompen una ley. Rompen el pacto mismo de la civilización.
Para estos casos, quiero pena de muerte.
Porque una sociedad que llora a sus víctimas pero protege a sus verdugos terminó perdiendo el rumbo hace mucho tiempo.
Fue abusada y descuartizada. La investigación se demoró 48 horas por un partido de futbol. El fiscal felicitó al perro y en redes juzgan más a la nena y a la madre que al asesino, que tenía una causa abierta e igual trabajaba como munipa.
Qué sociedad rota, cuanto duele.
Dejate de joder como un tipo que tenia causas por robo y secuestro puede agarrar un contrato en planta permanente en el Municipio de Córdoba.
El descontrol es total.