mis padres no criaron a ninguna tibia, yo pago, yo resuelvo, lo hago cansada, lo hago con miedo, con el corazón roto, enferma, con dudas.
Pero lo hago y lo seguiré haciendo.
A las personas hay que dejarlas ser, con sus cosas, con sus decisiones y no intervenir en eso, desearle suerte y alejarse para siempre. No debemos interrumpir el destino, ni el proceso de nadie.