#AHORA | en el playón de la #marin se registró una aglomeración bastante condensada de pasajeros. Varios usuarios esperaron la llegada del transporte público de #Quito desde las 6h30 de la mañana.
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@UdlaChannelEc
#AHORA | En el playón de la #marín se observan colas de gran tamaño para abordar la ecovía. Por el momento, el transporte público de #Quito no ha vuelto a sus operaciones en esta estación.
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#AHORA | A 10 minutos de la vuelta a operaciones del transporte público, en la estación del #labrador, al norte de #Quito se presencian filas de gran tamaño, de pasajeros esperando abordar en sus transportes.
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#AHORA | Se registra una cantidad inusual de gente en la estación del #labrador al norte de #Quito. El transporte público retomaría sus actividades en esta y otras estaciones de la capital a las 8h00 de la mañana.
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#ahora | El #transportepublico que cubre la ruta Valle de los Chillos - #Quito operan con normalidad. Sin embargo, a la altura del puente 8 se registra una aglomeración inusual de gente.
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“There is no superior race.”
“There is no ‘chosen people of God’.”
“It is neither the United States nor Israel.”
“The ‘chosen people of God’ is all of humanity.”
—President of Colombia, Gustavo Petro
#OPINIÓN | ESTADOS UNIDOS NO ES ALIADO DE NADIE
Lo ocurrido en Venezuela no es un hecho aislado ni una reacción excepcional. Es la repetición de un patrón histórico que Estados Unidos ha aplicado durante décadas en América Latina: intervención directa o indirecta, uso de la fuerza, desprecio por la soberanía y un relato moral construido para encubrir intereses geopolíticos y económicos. No importa si el gobierno de turno al que invade Estados Unidos resulta simpático o detestable, el mensaje es constante y brutal: Washington puede hacer lo que quiera en la región, cuando quiera y sin rendir cuentas.
La historia respalda este libreto. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos ha intervenido en decenas de países bajo el mismo modus operandi: desestabilización política, quiebre institucional y posterior devastación social. Irak, Libia, Afganistán, Vietnam, Guatemala o Nicaragua no son excepciones ni errores aislados: son consecuencias previsibles. Ninguno terminó con más democracia ni más bienestar. Todos quedaron con Estados debilitados, sociedades fragmentadas y generaciones marcadas por la violencia.
Lo más grave no es solo la intervención externa, sino la complicidad interna. Sectores latinoamericanos celebran estas acciones como “triunfos ideológicos”, olvidando —o eligiendo olvidar— que el mismo poder que hoy aplauden fue el que persiguió, criminalizó y deportó a los migrantes cuando dejó de necesitarlos. Estados Unidos no tiene aliados: los usa. Y cuando dejan de servir, los abandona sin memoria ni responsabilidad. Esto no es una defensa de Nicolás Maduro ni de ningún régimen "autoritario", es una advertencia regional: celebrar estas intervenciones no es valentía política, es aceptar que América Latina siga siendo tratada como patio trasero, territorio disponible y botín estratégico de Estados Unidos, un invasor que no libera pueblos: los utiliza, los rompe y sigue.
Nota: CaM
#Geopolítica #AméricaLatina #Soberanía
#LlamingoEc #PeriodismoSinPauta
@JordiWild que clase de respuesta es esa, a una situación tan inframunda como la que se va a vivir en Venezuela. Eres parte de esa masa de odio y virus que favorece a un imperio sádico. Chapó