Antes pensaba que ser socialista era ignorancia, gente que no entendía las consecuencias de las ideas que defendía.
Ahora pienso que es algo mucho peor.
Es odio disfrazado de justicia social. Una enfermedad incurable del alma. La necesidad constante de que al de al lado le vaya mal para no sentirse tan desgraciado con su propia vida.
Pedir explicaciones y señalar a los culpables no es politizar nada, que no os engañen ni os hagan sentir mal, politizar una muerte es lo que hicieron ellos con el cuerpo de Maricarmen aún caliente.
Ni una lección moral de esta jodida escoria, ni una.