recibir halagos por tu apariencia física está bien, pero cuando alguien te felicita por tu personalidad, tu mentalidad, tu risa, lo genuino que es tu corazón, es muy diferente
Y nunca se me olvidará el precio tan alto que pagué por haberme relacionado con personas equivocadas. Y es razón suficiente para ser más estricta y selectiva con las personas que dejo entrar a mi vida.