Me resulta una imagen tan sana y de buen gusto dentro de un Fútbol tan podrido en la actualidad que me hace recuperar la fe en este bendito deporte.
El ridículo del Barça hoy con este tema ha sido de los que se recordarán.
En el minuto 2 de partido, un jugador de este equipo ha pegado, sin balón y sin ningún sentido, una patada en el riñón a otro jugador que estaba en el suelo.
Qué mínimo que, al menos hoy, no se haga la típica gracia tonta.