Mi mejor amiga votó por Abelardo. Mis dos grandes amigos, en blanco. Igual que mi mamá, que estuvo montándosela a mi papá, que votó por Cepeda. Mi esposa votó por Abelardo. Mi hermana, por Cepeda. Y yo, en blanco.
Hoy me reí con todos a través de los chats. Hablamos de expectativas, de preocupaciones y de lo que viene.
Detrás del telón, los políticos harán cosas de políticos. Por eso, nada de lo que pase vale la pena para pelearse por este resultado con alguien que uno quiere.
Las elecciones terminan. Las relaciones que nos salvan la vida siguen.
@CeciliaLopezM Totalmente de acuerdo, y esa es la posición que exige mas valentía: los dos miedos pesan igual y hay que tratar de entenderlos. La empatía por el miedo del otro es el primer puente por tender.
Prepárense para 4 años más de esta violencia. Y de estas generalizaciones. Gane quien gane.
La capacidad de dudar, de escuchar, reemplazada por esta absurda polarización.
Los de “la vida” atacaron con cuchillo a unos abelardistas que hacían un banderazo en paz.
Pero claro, los violentos somos los de derecha. Mucha paciencia y cabeza fría: buscan provocar para salir a victimizarse.
Llamar siempre a las autoridades.
🚨Atentos🚨
A 2 semanas de elecciones se publica el plan de gobierno de @IvanCepedaCast
Pero, ¿cómo así? ¿No se conocía? No, lo que teníamos era una extensa (400 páginas) recopilación de sus discursos. Esto es otra cosa (118 páginas)
Le cuento (algo) de lo qué dice acá 🧵
La presidencia del Consejo de Seguridad no es resultado de una elección, obedece a un estricto y automático criterio de rotación basado en el orden alfabético: rota cada mes entre los 15 miembros del Consejo de Seguridad (permanentes y no permanentes) y se hace, insisto, por orden alfabético. Entonces a menos de que su gobierno haya sido el que le puso la C a Colombia, el verbo “hicimos”, en esa conjugación particular, sobra.
Primero recogen firmas para acabar con la Constitución. Luego desconocen el resultado de las elecciones. Ahora buscan suspender al Presidente de la República para dejarle las manos libres para hacer campaña. Y todavía dicen ser la opción institucional.
Siento desconsuelo al iniciar otra semana de dos campañas basadas en meter miedo sobre el otro, descalificar a quienes piensan diferente, tirar propuestas insensatas y usar el chantaje moral para intentar convencer a los escépticos.
Espriella, como el duro del salón, gritando y braveando; prometiendo cárcel para Petro y dejando en su VP toda la carga de la compostura, la moderación y la dignidad del cargo de jefe de estado. ADLE basa su campaña en la búsqueda de una revancha, de satanizar al que sea de izquierda, de defender una ‘patria’ donde solo caben la mitad de sus compatriotas.
Al final, el programa de ADLE es acabar con el petrismo. El ‘milagro’ está basado en el deseo de aplastar al otro y calcar fórmulas de dudoso origen.
Cepeda intenta enviar mensajes de sensatez y concertación que luego se ven opacados por su jefe Petro o por sus salidas en falso en el micrófono o en redes.
Sí, lo de ‘por qué no se van’ es un error y un mal mensaje. Eso está bien en una arenga de manifestantes universitarios o en una borrachera con amigos, no lo está en un aspirante a Jefe de Estado de un país con largo historial de violencia política.
Es muy diciente que la campaña de los seguidores de Cepeda se base en meter miedo sobre ADLE. Nadie dice “necesitamos continuar los logros de Petro en materia de energía o seguridad” o “hay que profundizar la exitosa gestión de Petro en salud, educación, ciencia, etc.” o “definitivamente necesitamos mantener en el poder a un gobierno respetuoso de las mujeres y las instituciones”; el único argumento es derrotar a un supuesto fascismo. Fascismo que ven en todo el que opina diferente, en todo el que se niega a aplaudir las derivas autoritarias, violentas y psicóticas del líder supremo; un supuesto fascismo que han usado tanto como excusa que ya no dice nada.
Tenemos que exigirle más a los candidatos. Lo que se juega no es el futuro de un partido político sino de una Nación llena de problemas que no se resuelven con eslóganes, de potenciales que se desperdician por inacción y de gente que piensa diferente pero está dispuesta a construir colectivamente.
A trabajar.
Me da la impresión de que a Berto poco le importa hundir la aspiración de Cepeda si ese es el precio de convertirse en líder y mártir único de la izquierda: la gloria histórica antes que la presidencia de su sucesor.
#NotiDanny
Mensaje a los candidatos presidenciales
El espíritu del 1.000.000 de votos
1. El domingo Colombia habló. Y Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda tienen la enorme responsabilidad de pasar a la segunda vuelta. La responsabilidad de representar a la mayoría de los electores. De sumar y ampliar. De ir mucho más allá de su importante e incuestionable resultado.
2. Colombia también expresó que hay otras maneras de hacer política: en las formas y en el fondo. Nosotros no logramos pasar a segunda vuelta, pero nuestras ideas están presentes de manera significativa. Un millón de ciudadanos quieren un CAMBIO.SERIO.SEGURO. A los que hay que sumar otras expresiones de voto moderado y de centro que tuvieron también presencia relevante. Hay una parte muy importante de la ciudadanía que resistió la polarización y expresó su pluralidad.
3. Lamentablemente, el mismo domingo en la noche, escuchamos a los ganadores discursos inflamados, sectarios y agresivos hacia los que votaron distinto. Discursos que presagian lo peor para Colombia. Y en las horas posteriores hemos conocido también posicionamientos peligrosos para nuestra vida democrática.
4. Hacemos un llamado a los candidatos a una campaña limpia, con debates, con una renovada cultura democrática y que no divida todavía más a esta Colombia polarizada que, como dijimos, es una grave amenaza a nuestro futuro compartido.
5. El espíritu del millón de votos, lo que entendemos que querían la inmensa mayoría de los que votaron a la formula Sergio Fajardo y Edna Bonilla, debe ser escuchado y atendido. A toda Colombia le ofrecemos el Decálogo del millón que presentaremos mañana a las 12h.
Los votos no son de los dirigentes. Son de cada ciudadano y ciudadana. Y estos son libres. Pero los que fueron, son y serán nuestros principios y propuestas están ahí para aportar gobernabilidad y centralidad al nuevo gobierno.
No me jodan con que “tengo que estar del lado correcto de la historia”, ni con que “la neutralidad es complicidad”. Mañosos manipuladores. Asuman su caos.
@LeonVaLenciaA Lo malo de esa idea es que durante tres años llamaron fascistas a quienes no firmaban todas sus propuestas ni aplaudían todos sus discursos. Solo se acuerdan del consenso cuando no les da el censo electoral.