La urgencia millennial de borrar todas las redes, regresar a un celular con teclado o teléfono de casa, cámara fotográfica instantánea, ipod o walkman y una vida más lenta como en los 90s.
Que los días malos nos hagan más fuerte y los días buenos más humildes; todos los días no son para avanzar y ganar, a veces toca solo observar, pensar y reflexionar.
Recuerda Dios está contigo siempre…