En total desacuerdo. @SoyDefensor.
No discuto que un niño pobre no pueda jugar o reír. Esa es una falacia argumentativa, es un hombre de paja para desviar la discusión.
Un balón puede ser útil dentro de una estrategia seria de atención psicosocial. Lo cuestionable es la puesta en escena que hace el presidente, desde una camioneta blindada, usando guantes desechables y arrojando balones marcados con el emblema de su movimiento político.
El detalle de los guantes proyectó una distancia casi sanitaria frente a la gente. Y el logo convirtió la ayuda en propaganda.
Que el gobierno esté realizando otras acciones no borra este acto ni obliga a callar ante este tipo de actuaciones indignas. Además, la ayuda estatal no es una dádiva personal del gobernante, sino un deber público.
En democracia, "sumar” no significa aplaudir al poder ni guardar silencio para no incomodarlo, sino exigir dignidad, prioridades claras y respeto por quienes lo perdieron todo.
Lo mezquino no es cuestionar los balones, sino convertir la tragedia, la pobreza y la sonrisa de los niños en utilería política.
Mi gobierno termina el 6 de agosto a las doce de la noche
Cuando recibí el gobierno de Duque, José Manuel Restrepo era su ministro de Hacienda.
Más o menos es como si les devolviera el gobierno, dirán, ahí les dejamos gobernar un poquito.
Les devuelvo la casa, pero no está simplemente pintada, el 6 de agosto esa casa tendrá 5 millones menos de pobres y dos millones menos de pobres extremos. Tendrá los mayores niveles de ocupación del siglo y con el mayor número de empresas privadas de la historia, hemos realizado una buena reforma agraria y disminuido el número de hectáreas de hoja de Coca, en la última medición mensual crecemos económicamente a 3,4%, elevamos la cobertura de educación superior en toda la juventud al 60%, y desplomamos el hambre y tenemos la cuarta parte de la mortalidad infantil por desnutrición de la que recibimos, bajamos las tasas de mortalidad infantil a un dígito,y también la materna y la perinatal.
Les devolvemos una casa con más vida que como la recibimos.
Creo que los colombianos viven hoy mejor que como estaban cuando recibimos el gobierno.
José Manuel Restrepo, no lo dirá, verá como lo que recibe es mejor que lo que dejó.
Ahora vuelve a gobernar, espero que la Colombia que entreguen tenga más vida y bienestar que la que yo entrego.
Ahí tienen su casa.
Votaron por la guerra quienes están más alejados de ella. Este país tiene memoria, pero no tiene empatía, y lo que no nos toca no nos importa. A Colombia no la mata la ignorancia, la mata el inhumanismo.
Abelardo de la Espriella representa ese sector (que considero mayoritario) de los abogados leguleyos, legalistas, insoportables e incapaces de pensamiento crítico, que se creen los iluminados al “dilucidar” lo legal/ilegal en su simplificación nefasta de lo social y comunitario
Paloma Valencia, la candidata de la derecha a la Presidencia, habla con @federicogomezla, director de CAMBIO, sobre el concepto de la familia. “No estoy de acuerdo con la adopción gay”, dice @PalomaValenciaL sentada al lado de @JDOviedoAr
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Que rabia no poder votar directamente por Aída Avella sin que eso signifique por votar por bobazos como dizque Wally.
Te odio Pacto Histórico, te odio listas cerradas
Que no salgan los fetichistas en UN a pedir que se respete una tutela que viola democracia universitaria y meritocracia academica con un rector que no la representa. Argumentos abogadiles de tinterillos inflados de poder institucional pero carentes de legitimidad constiuyente!
Hay quienes creen que la legitimidad y la legalidad son lo mismo y por eso asumen que la legalidad y la institucionalidad derivada de ella son, en sí mismas, democráticas y justas. Muchos ejemplos, recientes y de antes, han puesto en evidencia situaciones contrarias.
El Consejo de Estado y el Tribunal Superior de Bogotá han estimado legal el proceso de designación de José Ismael Peña en la #Unal y hoy se le ha ordenado al Consejo Superior que le permita ejercer su rectoría.
Por supuesto, no está en discusión el acatamiento de esas decisiones judiciales. No obstante, vale la pena decir que considero que estos fallos han estado profundamente politizados y que he extrañado en dichas determinaciones el análisis sobre el “factor” comunidad universitaria que, en ejercicio de la autonomía, ha manifestado una y otra vez las inmensas tensiones alrededor de este debate.
Le corresponderá a esa comunidad trazar los rumbos.