Cuanto menos te importe:
Más te querrá ella.
Cuanto más te quiera el mundo.
Más te dará el universo.
Domina el sutil arte de que no te importe una mierda.
Los buenos hombres prefieren la diplomacia al conflicto.
Preferimos usar nuestras voces que nuestras espadas.
Pero a veces eso no basta... porque no se puede razonar con el diablo.