🇻🇪 Hoy hace 800 días el CNE dijo que publicaría los resultados mesa por mesa en "las próximas horas".
En vez de eso, apagaron su página web y adjudicaron al candidato perdedor, incumpliendo la ley.
Los ciudadanos publicamos lo que ellos esconden: https://t.co/oJZ7jcTnIg
Se hizo, se llamó "Muro de Berlín", y las buenas personas arriesgaban su vida para escapar hacia el lado de la ultraderecha mientras los milicos buenas personas los fusilaban y dejaban sus cuerpos a la vista como mensaje para el resto se buenas personas.
NO ESTAMOS ANTE una funcionaria cualquiera. Fue magistrada principal del TSJ desde 2014 y vicepresidenta de la Sala Político-Administrativa hasta ser «renunciada».
Ahora denuncia que el régimen la obligó a firmar sentencias tras detener a sus hermanos y a su cuñada, entre ellas la sentencia que inhabilitó a María Corina Machado.
Pero la misma persona estuvo casi una década en la cúspide de ese mismo sistema antes de que la maquinaria atrapara a su propia familia.
Muy bien que denuncie todo eso.
Pero la pregunta también debería ser: ¿cuántos expedientes pasaron por sus manos desde 2014? ¿Cuántos abusos vio, escuchó o conoció? ¿Cuántas decisiones semejantes se produjeron mientras las víctimas eran otros y ella permanecía dentro del Tribunal?
No lo sabemos. Y precisamente por eso debemos preguntarlo.
Habla ahora, cuando sus propios familiares han sufrido el mecanismo que describe y cuando el TSJ que integró está en proceso de ser sustituido. Pero diez años de silencio anteriores a aquel episodio quedan todavía por explicar.
Quizá esta denuncia sea también una manera de deslindar su responsabilidad antes de que un nuevo TSJ examine la podredumbre del anterior.
No estamos escuchando solamente la denuncia de una víctima, estamos escuchando a una antigua pieza de la maquinaria describir desde dentro cómo funcionaba la maquinaria cuando finalmente la trituró a ella.
X. P.
Video 👉🏼 https://t.co/Yfi9ZRi94W
@Verdugo2021 Ninguno de los dos apoyó al presidente electo EGU, solo que el robo electoral de los chavistas fue tan depravado que ellos no se atrevieron a apoyarlo (solo por cuidar las formas) guabinearon.
Fin.
@Jime2002_ Falso.
Cuando los zurdos llegan al poder, su élite política se vuelve rica y se olvida de sus electores engañados con fantasías utopicas, entonces esos electores desengañados los castigan con votos y pasan a ser catalogados como fachos.
@2908Day Si te refieres a volver a la raíz, resultará en un trabajo de largo aliento.
Porque está muy contaminada de wokismo, islamismo y otras aberraciones
La izquierda tuvo su oportunidad y dominó el continente por más de 2 décadas e hicieron un desastre, desfalcaron naciones enteras, mataron opositores y violaron todos los derechos humanos. Ahora tenemos la oportunidad de garantizar que más nunca vuelvan a gobernar.
Nunca jamás
Es sumamente descriptivo lo que dice una parte importante de la izquierda cada vez que pierde elecciones. Descriptivo porque deja en evidencia que, en el fondo, no le importan ni la democracia, ni la libertad, ni los derechos humanos, ni la “voz del pueblo”, y mucho menos la alternancia en el poder. Para ellos, la ciudadanía es esencialmente incapaz: por eso debe ser gobernada y silenciada sí o sí (por ellos, solo por ellos). Y cuando el resultado electoral no les es favorable, la explicación nunca es política, sino moral: el pueblo se volvió fascista, ignorante o salvaje.
Es la misma lógica que aplican cuando evitan condenar los crímenes de lesa humanidad cometidos por dictaduras y tiranías de izquierda. Las torturas y asesinatos del pasado son condenables porque los perpetró “la derecha”, como Francisco Franco, Jorge Rafael Videla o Augusto Pinochet; los del presente, en cambio, son relativizados o justificados porque los cometen Nicolás Maduro (o ahora Delcy Rodríguez), Daniel Ortega o Miguel Díaz-Canel. El criterio no es ético ni jurídico, sino ideológico.
Por eso hace unos meses afirmaban abiertamente que estuvo mal lo que hizo Gabriel Boric –es decir, respetar las instituciones y el resultado electoral– y sostienen que la “solución” es lo que hizo la tiranía chavista: robarse las elecciones. Lo primero es calificado de “tibio”; lo segundo, de “revolución”. Ese es el marco mental desde el cual piensan.
Todo esto explotó nuevamente ahora, cuando Flávio Bolsonaro ganó la primera vuelta en Brasil. Es que para gran parte de la izquierda “no se explica” que Lula da Silva pueda perder. Como tampoco se explica que pueda hacerlo Pedro Sánchez en noviembre, o que ya haya ocurrido varias veces en la región: Bolivia, Perú, Chile, Paraguay, Colombia, Ecuador y el país donde esto inició: Argentina, con @JMilei. Esto sin contar con lo que ocurriría en Venezuela, donde una elección real, medianamente libre, dejaría a la izquierda con el 20% de votos o menos... Mucho menos.
No entienden que la gente les ha dado la espalda porque no solucionaron sus problemas, crearon otros nuevos y, de paso, se han aliado con criminales, terroristas y autócratas.
Cuando hablamos de esta izquierda, hablamos de sujetos peligrosos y profundamente antidemocráticos, que se perciben a sí mismos como faros morales cuando, en realidad, son bárbaros contemporáneos: disfrazan su ignorancia, su autoritarismo y sus complejos con retórica sofisticada y prosa cuidada.
Hay que enfrentarlos. Sin medias tintas. Y hay que impedir que logren su aspiración última: un estalinismo normalizado y generalizado, presentado como virtud moral.
Los palestinos siempre fueron los agentes del caos, solo nos queda como judíos tener la conciencia tranquila que hicimos todo para advertirles del peligro y ustedes no escucharon, ahora sin sorna les digo que lo siento mucho, han arruinado siglos de progreso, cultura e innovación por dos décadas de gobiernos incapaces y apertura absoluta de la frontera, un desastre todo
Cuando Juan Barreto, Kiko o el Teniente Capitán entre otros, ofenden a María Corina Machado hace silencio sepulcral voluntad popular y su BRIGADA DE DAMAS.
Pour comprendre ce qui se passe, il faut revenir trente-cinq ans en arrière.
Le mur tombe. L'Occident pense avoir gagné l'Histoire. Fukuyama annonce la fin des conflits idéologiques, et une génération de dirigeants européens en tire une conclusion folle : les nations, les frontières, les cultures, tout ça appartient au passé. L'avenir, c'est un grand marché sans visage, géré par des experts, des traités et des commissions que personne n'a élus.
Maastricht en 1992. L'euro. La désindustrialisation assumée, parce qu'on peut tout produire en Chine et que les usines sont ringardes. L'immigration de masse érigée en politique, sans jamais demander l'avis des peuples. Et quand les peuples disent non, comme en 2005 au référendum sur la Constitution européenne, on passe outre et on fait voter la même chose par le Parlement trois ans plus tard.
Pendant ce temps, dans les universités, une autre machine tourne. Une idéologie qui enseigne aux enfants que leur civilisation est coupable, que leur histoire est une honte, que le mérite est une oppression et que l'ordre est une violence. Elle sort des campus, elle colonise les médias, les administrations, les grandes entreprises. C'est ce qu'Elon appelle le woke mind virus.
Le résultat, on l'a sous les yeux. Une classe dirigeante hors sol qui parle à Davos et ne sait plus parler à Lorient. Un État obèse qui prélève tout et ne protège plus rien. Une dette qui explose. Des services publics qui s'effondrent. Et une partie de la jeunesse qui filme en rigolant un pompier en train de brûler.
Voilà l'aboutissement du projet globaliste. Et maintenant, trois issues.
La première, c'est 1984. Le système sent qu'il perd le contrôle, alors il serre la vis. Identité numérique obligatoire, monnaie numérique de banque centrale, censure des réseaux au nom de la lutte contre la désinformation, surveillance algorithmique de chaque échange. On ne règle aucun problème de fond, on interdit simplement d'en parler. C'est la voie que Bruxelles prépare déjà avec le DSA. Un ordre sans liberté.
La deuxième, c'est la libanisation. Le système n'arrive même plus à contrôler. L'État se retire morceau par morceau. Des quartiers entiers passent sous d'autres lois. Les hôpitaux ferment, la police ne vient plus, l'électricité devient incertaine, les communautés s'arment et se replient sur elles-mêmes. Le pays ne meurt pas d'un coup, il se fragmente. Le Liban était la Suisse du Moyen-Orient. Il a suffi de quelques années.
La troisième, c'est le rebond. Le retour de l'ordre. L'Union européenne telle qu'on la connaît se disloque, les nations reprennent leur souveraineté, et vient le temps des comptes. Un Nuremberg du communisme et de tous ceux qui ont mené ce continent dans le mur en toute connaissance de cause.
Et je pense que cette troisième voie est de loin la plus probable. Pour une raison simple que personne ne veut voir.
La France est une puissance nucléaire. Elle a des sous-marins lanceurs d'engins, près de trois cents têtes, un siège permanent au Conseil de sécurité de l'ONU. Jamais les États-Unis ne laisseront un arsenal pareil tomber dans les mains du chaos intégral. Jamais. Washington peut tolérer une France faible, une France arrogante, une France qui donne des leçons. Il ne tolérera jamais une France libanisée avec la bombe.
Ce qui veut dire que le scénario du chaos total a un plafond. Il y a un point au-delà duquel la plus grande puissance du monde interviendra, d'une manière ou d'une autre, pour que l'ordre revienne. Et l'Amérique d'aujourd'hui n'est plus celle d'Obama. C'est celle qui a décidé de détruire le woke mind virus. Avec Elon, qui réussit tout ce qu'il entreprend. Les fusées réutilisables, les voitures électriques, Starlink, le rachat de Twitter que tout le monde disait impossible. Il ne parle pas, il exécute.
En face, qu'est-ce qu'il y a ? De la fausse intelligence. L'apparence de l'intelligence. Macron en est l'incarnation parfaite : un produit de communication. Retirez-lui ses conseillers, ses éléments de langage, ses mises en scène, et il ne reste personne. Mettez-le devant un tableau blanc avec un vrai problème à résoudre, il ne saurait même pas par où commencer. Un système entier dirigé par des gens qui savent paraître, et plus aucun qui sait faire.
Ce système tient sur l'illusion. Et les illusions finissent toujours par tomber.
Alors oui, j'ai de l'espoir. Je crois que toute cette fraude va s'effondrer. Et je crois que juste après, viendra une renaissance. Celle des bâtisseurs, des ingénieurs, des entrepreneurs, des gens qui se lèvent le matin pour construire. Ceux qui font, pas ceux qui paraissent.
L'Europe s'est déjà relevée de ses cendres. Après Rome, après la peste, après deux guerres mondiales. Elle le refera.
Et cette fois, on sera là pour la reconstruire.
Juan Barreto es tu amigo personal, Enrique, y además te ha apoyado políticamente; yo no te vi juzgando a tu amigo cuando insultó de la manera más soez posible a MCM. A ustedes no es que no les guste el insulto; es que depende de quién lo haga y hacia quién vaya dirigido.
⚠️ Que el Mundo Judicial conozca quien es:
Carlos Alberto Bonilla, el Dictador de los Tribunales de Venezuela
Vamos a hacerlo famoso, vamos a ponerlo en el ojo del huracán
Cuando nos unimos como venezolanos, logramos contrarrestar a estas lacras