i don't think that "multiculturailism is why germany loses world cups" and "france and spain wouldn't have a shot at winning the world cup if their players weren't immigrants" are compatible thing for world cup chuds to believe but dw, they'll try
Every Supreme Court push notification: "The Court disagreed with the President that he could 'kill anyone who looked at him sideways.' However, a 6-3 ruling allows him to kill 'most people' who look at him in 'an askew fashion.'"
No me gusta la idea de que nuestro arreglo constitucional le permita a un presidente tener doble ciudadanía. Creo que eso debería corregirse. Pero mientras no se cambien las reglas del juego, tampoco me gusta la idea de exigirle al presidente electo que renuncie a su ciudadanía y amenazarlo con desobediencia civil y con no reconocerlo como autoridad democraticamente electa si no lo hace. Hacer oposición a punta de extorsión y desconociendo nuestra legalidad no me suma. No es ese el tipo de oposición constructiva que uno se está esperando de una persona como Iván Cepeda.
Sea el momento para decir que la oposición tiene que jugarle más a los argumentos y al uso de evidencia que a las amenazas. No puede ser que por cada conducta que quieren que el gobierno electo cambie, decidan amenazarlo con desobediencia civil y con no reconocerlo como gobierno. Eso es una forma de oposición desleal y que además se agota y se agota rápido. Sin contar con que, teniendo en cuenta al adversario, es una pésima estrategia de negociación. Si no reconocen al gobierno como interlocutor, se van a quedar sin espacio de influencia. Me da la impresión de que están empezando por el final.
México debería leer con cuidado lo que señala la revista @TheEconomist, y que refiere lo que está pasando en América Latina. No porque venga “la derecha”, sino porque viene algo más peligroso: el político que entiende que el miedo da votos, que la rabia organiza multitudes y que la inseguridad puede convertir a la Constitución en estorbo.
Cuando el ciudadano ve extorsión, homicidios, cobro de piso, desapariciones y fiscalías que no investigan, empieza a escuchar con otros oídos al candidato que promete “orden” sin explicar límites. Ahí nace el riesgo: que la gente, cansada de tanta impunidad, termine pidiendo cárcel, Ejército y castigo antes que pruebas, jueces y debido proceso.
La lección es brutal: si México no construye un Estado que proteja de verdad, tarde o temprano alguien va a ofrecer protección a cambio de libertades. Y ese día el problema ya no será sólo el crimen; será haber entregado la democracia al primer caudillo que supo administrar nuestro miedo.
Lo chistoso de los partidos de Colombia es que en las repeticiones siempre hay alguien gritando en slow-motion:
juueeeeeeeepppppppuuuuuuuTTTTTAAAA de fondo