Si buscaba captar su atención y desenrollar su lengua con lo dicho, lo había conseguido, en cierta medida. Porque sopesa la posibilidad de hablar más detalladamente solo para conocer esa preferencia que tiene Mikaere.
"Mmh." únicamente responde, pensando primero hasta que esa
— Posible no, es un hecho que uno de ellos será el nuevo señor. Personalmente tengo mis preferencias.
No divulgará más información si ella no cede primero pese a que tendría que ser lo contrario por sacar él el tema, pero corramos un tupido velo sobre este tema.
Especialmente
evitar que esta impacte contra el suelo.
Su mano sube entonces, como si quisiera golpear al hombre más grande, con ese mismo atrevimiento que tenía en referirse a él como si siguieran siendo semejantes, pero cae con la misma inmediatez.
"Traeré algo para limpiar esto, Mikaere.
"Le agradezco, su alteza." dice tardíamente, con una suave inclinación que acompaña sus palabras.
"Oh, me encargaré de servirle como corresponde. Mas, no tengo queja con el lenguaje que usted se use. Estoy aquí para servirle, no cuestionarle."
/ rosenrod.
Es hasta refrescante observar a esta mujer, no se siente ofendida ante lo que se supone sea descaro al venir de una dama. Pero es que ella no tiene esas concepciones del comportamiento, solo puede asentir y volver a rellenar la copa que tan pronto se había vaciado.
"Estuve ausente, discúlpeme. Por eso no había tenido oportunidad de coincidir con usted, su alteza."
La justa. Lo tenía más que presente, los preparativos los tendrían bastante ocupados. Ni hablar después de que sucediera.
"Ahora comprendo. Permítame comentarle que usted posee
Encantada de asistirle en lo que desee."
Ojalá fuese una caballera de otras tierras. ¿Es que eso era posible? Siente curiosidad.
"Disculpe mi ignorancia. ¿Usted a qué reino pertenece?"
/ iris.
Su deseo es una orden, por eso es que se mantiene allí, de pie, para ofrecerle la conversación que ansía. Duda poder estar a la altura de lo que platican los nobles, pero no le detiene de cumplir.
"Me halaga pero no soy más que una humilde sirvienta de palacio Ussadhyr.
Asiente a lo que se le encomienda, afortunadamente, está justo al gusto de la princesa. Sirve la copa hasta donde le indique.
"Sirvo a palacio de Ussadhyr, a nuestro finado señor de Thevyra."
Responde con tranquilidad, nada que delate su profunda tristeza.
"Me honra poder
sirviendo a uno de ellos, cualquiera. No quisiera morderme la lengua más adelante."
Sin embargo, con eso admite que tiene algunas opiniones no tan agradables. Se da cuenta después y suspira.
"No he tratado con nadie desagradable. Algunos, más hostiles que otros, pero es
Lo que dice es verdad, por eso es que vuelve a reinar la seriedad en su rostro. Nada que pueda delatar el enfado que tuvo hace unos segundos, no le gusta que le recuerden el hecho de que ya no sirve con su espada y armadura.
"¿Qué quieres que diga? Es posible que acabemos
Furia suscita en el gigante una retorcida satisfacción que no muestra, rodando los ojos.
— Ahorra esas palabras tan autocompadecientes, Allen, te he visto aguantar golpes más fuertes que unas pocas palabras.
En su compañía se cruza de brazos, apoyando peso en diestra mientras
manera, sus hombres y mujeres en servicio."
Se distrae un instante, con aquel regalo de hermoso color en sus manos. Si es verdad que puede soñar con ese anhelado pasado suyo, no olvidará acercarlo a su frente.
/ aurore.
el hijo de esta mujer, las posibilidades eran varias pero eran eso: una posibilidad. Y ante la ínfima, debía regirse al servicio hasta que se llegara a un consenso.
"No son las mejores circunstancias, pero sé que todo irá a mejor. Nuestra capital les recibe gratamente y de igual