"Todos deberíamos disponer de alguien con quien poder hablar francamente. Por mucho valor que se tenga, uno se siente cada vez más solo".
Ernest Hemingway
'Parisi llega a reunión con Quiroz tras quiebre por megarreforma: "Si se recupera el acuerdo" se debería "poder avanzar"'. La imagen es una caricatura, de antología: el que nos cobró de más por el pollo se junta con el que no paga la pensión pero te vende la luna en cuotas. El manso cónclave, surrealismo puro.
Verónica Rabb
PD: André Breton sonríe y le saca el polvo al "Manifiesto" surrealista.
#InfluyentesCNNChile | Alfredo Zamudio, exdirector del Centro Nansen para la Paz y el Diálogo: "Las voces que dicen que estamos muy mal, se escuchan mucho más (...) ¿Realmente estamos tan mal o no estamos escuchando lo suficiente a quienes quieren algo diferente?"
#InfluyentesCNNChile | Alfredo Zamudio, exdirector del Centro Nansen para la Paz y el Diálogo: "Si el mundo político no ofrece lo suficientemente buenas ideas, no es culpa de la democracia".
¡Buenos días!
La música resulta ser un remedio infalible para aliviar y enfrentar las aberraciones de cada día 🎶 .
Les deseo un #FelizJueves 🙂
Pd: faltaron algunos géneros, por ejemplo, heavy metal.
Ernest Hemingway escribió una vez: "La lección más difícil que he tenido que aprender como adulto es la incesante necesidad de seguir adelante, sin importar lo destrozado que me sienta por dentro".
Buenos días.
“Yo pienso que la gente hoy no está esperando al Mesías. Esperan a un falso profeta. No quieren que les digan la verdad, ya sabemos cuál es la verdad. Esperamos a un profeta que nos mienta, que nos prometa que va a ser todo mejor. Sabemos que solo es una promesa y que no va a mejorar nada.”
László Krasznahorkai, Premio Nobel de Literatura.
Les deseo un #FelizSábado
If Jeff Bezos could afford to spend $75 million on the Melania movie & $500 million for a yacht to sail off to his $55 million wedding to give his wife a $5 million ring, please don't tell me he needed to fire one-third of the Washington Post staff.
Democracy dies in oligarchy.
Cuando Vincent van Gogh murió en 1890, a los 37 años, no dejó fortuna ni gloria. Solo una habitación vacía, un alma atormentada y lienzos que nadie quería comprar. El mundo lo había rechazado, tachado de loco, ignorado como artista.
Seis meses después, su hermano Theo también murió. Con él se apagaba la única luz que siempre había creído en Vincent. Todo parecía perdido. Solo quedaban un niño pequeño, montañas de cartas y una colección de cuadros sin valor aparente.
Entonces, sin ser llamada, sin fama ni recursos, Jo van Gogh-Bonger, viuda de Theo, tomó el relevo.
Tenía 28 años, un duelo reciente y un hijo en brazos. Nadie esperaba que hiciera nada con esas pinturas. Nadie imaginaba que podía.
Pero Jo vio lo que otros no. En las cartas entre Vincent y Theo encontró más que palabras: encontró una visión. Las tradujo, las organizó y las publicó. En ellas estaba el alma de Van Gogh: su fragilidad, su hambre de belleza, su lucha por comprender la vida.
Después, vinieron los lienzos. Organizó exposiciones, convenció a críticos, escribió a museos, seleccionó con cuidado qué obras vender y a quién. Rechazó ofertas por necesidad, porque entendía que no se trataba solo de vender cuadros: se trataba de construir un legado.
Fue Jo quien encendió la chispa que el tiempo convirtió en incendio. Gracias a su constancia, Vincent cruzó fronteras. De Berlín a París, de Holanda al mundo, su obra comenzó a hablar… y el mundo, por fin, escuchó.
Cuando Jo murió en 1925, Van Gogh ya era reconocido como un genio. El Museo Van Gogh de Ámsterdam existe por la colección que ella protegió con feroz ternura.
Jo no pintó ningún cuadro. Pero creó al artista que hoy veneramos.
No con pinceles, sino con fe, trabajo y un amor que no retrocedió ante el olvido.
Sin ella, Van Gogh habría sido silencio.
Con ella, se convirtió en eternidad.
¡Buenos días!
Tenía 21 años cuando lo conoció. Él, 61.
Y cuando quiso marcharse, Pablo Picasso —genio para el mundo, tormento para las mujeres que lo amaron— sonrió con arrogancia y dijo:
"Nadie abandona a Picasso."
Pero ella sí lo hizo.
Durante décadas, Picasso convirtió a sus musas en ruinas humanas.
No es metáfora.
Es historia.
Marie-Thérèse Walter se ahorcó cuatro años después de la muerte del artista.
Dora Maar pasó por largos internamientos psiquiátricos tras ser desechada.
Jacqueline Roque se quitó la vida trece años después de quedar viuda.
Picasso solía decir:
"Las mujeres son diosas o felpudos." "Máquinas de sufrir."
Las admiraba, luego las consumía.
Las pintaba, luego las rompía.
Las dejaba sin obra, sin nombre, sin sí mismas.
Todas cayeron.
Menos una.
Françoise Gilot.
París, 1943.
Ciudad ocupada. Cafés en susurro. El miedo en el aire.
En una sala llena de humo, se encuentran por primera vez:
Picasso, 61 años.
Françoise, 21, estudiante de arte, mirada firme, ideas propias.
Él intenta imponerse:
"Podría ser tu padre."
Ella responde sin inclinarse:
"Tú no eres mi padre."
Ese fue el primer golpe.
El único que salió desde el otro lado.
Vivieron juntos una década: amor, tensión, lienzos y guerra emocional.
Tuvieron dos hijos —Claude y Paloma— y cientos de retratos.
Pero Françoise comprendió algo que otras no lograron ver con claridad: «Picasso necesitaba destruir aquello que más amaba.»
El encanto inicial cedió a la humillación, al control, a la posesión total.
Cada gesto de independencia era una ofensa.
Cada avance artístico de ella, una amenaza.
Y un día, sin gritos ni lágrimas, solo con lucidez, se dijo: "Estoy viva. Y aún puedo salvarme".
Tenía 32 años cuando lo dejó.
Picasso rió, incrédulo:
"Nadie deja a Picasso."
Ella salió por la puerta.
Él intentó borrarla del arte.
Galeristas, críticos, museos: llamó a todos. Dijo que sin él no era nadie.
Françoise siguió pintando.
Lienzo a lienzo.
Ciudad a ciudad.
Con dos niños, con dignidad, con calma.
En 1964, publicó Vida con Picasso, un testimonio que derrumbó silencios y mostró al mundo un genio capaz de devorar a quienes lo rodeaban.
Picasso intentó prohibirlo.
El mundo lo leyó de todos modos.
No fue venganza. Fue supervivencia.
"Le debía la verdad a otras mujeres."
Años más tarde, el destino puso frente a ella otro universo: Jonas Salk, creador de la vacuna contra la polio.
Donde Picasso ansiaba poseer, Salk buscaba sanar.
Se casaron en 1970.
Amor sin sometimiento.
Respeto sin miedo.
Mientras tanto, la obra de Gilot crecía —Met, MoMA, Pompidou— museos que la recibieron no por ser ex de Picasso, sino por ser Françoise Gilot.
Una artista completa.
Una mujer libre.
Picasso murió en 1973, a los 91, rodeado de fama, pero también de los vacíos que él mismo creó. Françoise vivió hasta 2023, lúcida, activa, dueña de sí.
Cincuenta años más de luz que él. Cincuenta años de prueba definitiva.
Cuando le preguntaron cómo encontró fuerza para irse, respondió: "Porque la libertad es el único amor que vale la pena conservar."
Picasso pintó su rostro cientos de veces intentando poseerlo. Ella pintó su destino una sola vez —y fue suficiente.
Él marcó la historia del arte.
Ella marcó la del coraje.
Françoise Gilot no fue musa.
Fue resistencia.
La única mujer que no fue destruida por Picasso.
La única que decidió ser libre.
Les deseo un #FelizSábado 🙂
Fuente: BBC
Cualquier mujer conoce las barreras de discriminación y violencia que sufre a diario en todos los ámbitos de su desarrollo. Decir que remover estos obstáculos crea un “problema grave de legitimidad” es simplemente no entender la sociedad, no apreciar la democracia y vivir en una burbuja de privilegios. Peor aún, asociar la "emocionalidad" a las mujeres y la "racionalidad" a los hombres es una prueba de ignorancia y negacionismo científico. Mal señora Santa Cruz.
Estoy escuchado, como todos los días, #Mesacentral de @Tele13_Radio y no conocía a Emilia García. Gran decepción. Afirmar que “hay muchos países que prohíben el PC” y no saber dar un nombre. Ignorar que hay PC en Europa, que son centenarios y algunos muy fuertes, es avergonzante
A propósito de marxismo leninismo, el verso “from lake Geneva to the Finland station” de la canción West end girls, alude a Lenin, quien vivió el exilio en Londres y Ginebra desde donde regresó a Rusia en tren llegando a la estación Finlandia de San Petersburgo. El pop educa.