Preguntale a una mujer por qué odia a los hombres y te contará una historia de terror que incluye violencia, abuso y acoso. Preguntale a un hombre por qué odia a las mujeres y te va a decir algo sobre el pañuelo verde, las "interesadas" y que una mina le dijo gordo en la primaria o pelado en alguna red social.
En Francia, Dominique sedó a su esposa Giselle por años para violarla y ofrecer a otros hombres violarla también.
En Alemania, Fernando P. sedó a su esposa para violarla y subir los vídeos a grupos de hombres que comparten la agresión.
En Inglaterra, Phillip Young sedó a su esposa para violarla y ofrecer a otro hombre violarla también, subiendo los vídeos a grupos de hombres que gozan con esa violencia.
Pero las locas son las mujeres, las “feminazis” que denuncian estos hechos grotescos y los ponen en la mesa mientras en este mismo instante, cientos de grupos de hombres en redes sociales comparten tips para violar a las esposas, las hijas, las niñas, en todo el mundo.
Os voy a contar una historia:
Por desgracia, hace unos años renuncié a un trabajo en el que llevaba dos años, pensando que por fin había encontrado un empleo relacionado con lo que había estudiado. Al final, por ciertas circunstancias, no se pudo firmar el contrato y, tras haber renunciado, me quedé sin paro.
Desesperado, acepté el primer trabajo que encontré para poder recuperar el paro, aunque me echasen. Ese trabajo fue en la mierda de TECNOCASA, algo totalmente contrario a mis valores, pero era eso o no poder pagar el alquiler.
Durante los tres meses que estuve allí, intentaron que localizara al dueño de una vivienda para echar a un señor de más de 70 años que no podía permitirse otro alquiler. Evidentemente, no hice ni caso y me centré en otras operaciones en las que no tuviera que hacer sufrir a nadie.
Vi cómo mi jefe presionaba a un chaval para que vendiera su casa y que, además, le pagara una parte en negro con tal de no perder la operación y asegurarse la comisión. A los empleados les obligaban a firmar que trabajaban 40 horas semanales, cuando en realidad llegábamos a hacer hasta 52, horas que jamás se pagaban ni se compensaban.
Te ordenaban revisar los buzones de la gente, acosaban telefónicamente a posibles clientes obligándonos a llamar a la misma persona cada 15 días aunque ya hubiera dicho que no quería saber nada. A veces, cuando alguien accedía a que entráramos en su casa para hacer una valoración solo para que lo dejáramos en paz, el jefe hacía fotos sin su consentimiento y sin que se dieran cuenta.
Y podría seguir contando irregularidades durante horas, pero no tengo tiempo.
Si habéis sufrido acoso inmobiliario de este tipo, comentadlo aquí y denunciemos juntos a esta mierda de empresa.
una de las pibas asesinadas tenía 15 años y se prostituía desde los ONCE, ustedes se imaginan hombres pagando para estar con una NENA? hay que volar el país a la mierda y volver a empezar, los valores están rotos por completo y la sociedad siempre apunta al lado equivocado