no mentían cuando decían que te despiertas un día y ya no te importa nada, sin advertencias, sin cambios dramáticos, solo un desapego tranquilo, casi pacífico
Me van a funar.
Pero enseñar a tu hijo varón a servirse solo y recoger su desorden no es quitarle su masculinidad. Es evitar que sea el parasito emocional de su futura pareja.