Decir adiós es el principio de todas las bienvenidas. Y para conocer nuestras versiones futuras hay que saber cuándo despedirnos de las pasadas. Aunque viajan con nosotros a todo lado, decir adiós es aprender a decirte hola.
¿Ha perdido importancia ‘el beso’? ¿Es ahora besarse siempre la antesala de otra cosa?
En la columna de esta semana me dio por escribir en defensa del beso.