La diferencia entre Abelardo De La Espriella e Iván Cepeda en el preconteo fue de 250.830 votos.
¿Cómo ha cambiado en el escrutinio?
En 30 capitales departamentales apenas 273 votos ha recortado Cepeda. No le faltan sino 250.557.
- Tomé las capitales de todos los departamentos y comparé el E-26 del escrutinio municipal con el preconteo.
- Todavía no han subido Bogotá ni Medellín. Actualizaré el cuadro tan pronto estén disponibles.
- Cualquier persona que lo desee puede ingresar a la Registraduría y revisar los E-26 de todos los municipios del país.
Un comentario delirante e irresponsable que muesta, una vez más, que el presidente Petro no es demócrata.
Lamento haber algún día pensado lo contrario.
https://t.co/qIZX3XK1og
Atentos al dato clave:
La diferencia entre preconteo y escrutinios en 1a vuelta presidencial del 31 de mayo fue del 0,06%, es decir menos de 15 mil votos.
Por Abelardo aparecieron 7.031 votos más y por Cepeda 16.900 votos más.
Aída, le respondo con el mismo respeto con el que siempre me he dirigido a usted.
Nunca he cuestionado su origen, su identidad ni las comunidades que representa. He cuestionado sus ideas y sus posiciones públicas, que es precisamente lo que ocurre en una democracia.
Convertir cualquier diferencia política en una acusación de racismo no fortalece el debate; lo empobrece.
Colombia necesita menos victimización y más discusión de propuestas. Los ciudadanos esperan que hablemos de seguridad, empleo, educación y oportunidades, no de agravios personales ni mentiras.
Mi invitación sigue siendo la misma: debatamos argumentos, contrastemos visiones de país y permitamos que sean los colombianos quienes decidan.
Mientras usted lanza acusaciones en redes, vuelve a dejar una silla vacía en un debate al que los colombianos esperaban verla asistir.
Aída, le respondo con el mismo respeto con el que siempre me he dirigido a usted.
Nunca he cuestionado su origen, su identidad ni las comunidades que representa. He cuestionado sus ideas y sus posiciones públicas, que es precisamente lo que ocurre en una democracia.
Convertir cualquier diferencia política en una acusación de racismo no fortalece el debate; lo empobrece.
Colombia necesita menos victimización y más discusión de propuestas. Los ciudadanos esperan que hablemos de seguridad, empleo, educación y oportunidades, no de agravios personales ni mentiras.
Mi invitación sigue siendo la misma: debatamos argumentos, contrastemos visiones de país y permitamos que sean los colombianos quienes decidan.
Mientras usted lanza acusaciones en redes, vuelve a dejar una silla vacía en un debate al que los colombianos esperaban verla asistir.
Mañana comenzará el Mundial, y muchos estarán atentos a los partidos. El fútbol nos recuerda algo que no debemos olvidar: la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos. Quien no sabe pasar el balón, aunque tenga talento, todavía no ha entendido el juego. Y quien no sabe vivir con los demás y para los demás, todavía no ha entendido la vida. #ViajeApostólico
DE LA ESPRIELLA: NO SE ESCONDA DETRÁS DE SU FÓRMULA VICEPRESIDENCIAL
En todas las democracias del mundo, y así ha ocurrido históricamente en Colombia, los debates presidenciales son entre quienes aspiran a ejercer la Presidencia de la República. Son encuentros cara a cara entre quienes pretenden conducir el destino de la nación y responder ante la ciudadanía por sus ideas, sus propuestas y sus decisiones.
Por eso, De la Espriella, deje de ocultarse detrás de Restrepo, su fórmula vicepresidencial. El debate es entre usted y yo. Los colombianos tienen derecho a escuchar directamente a quienes aspiran a gobernarlos, sin intermediarios ni voceros.
No busque quién lo sustituya, quién lo defienda o quién responda por usted. El liderazgo se ejerce dando la cara, asumiendo las propias posiciones y sometiéndolas al escrutinio público.
Lo espero en el debate. Frente al país, frente a los ciudadanos y frente a la historia.
@MafeCarrascal Veo que ustedes se creen sus propias mentiras 🤷🏻♂️
Su “agenda ambiental” es pura retórica y teatro.
En su gobierno (Pacto Histórico-Petro):
✅ La deforestación subió un 35 % en 2024 (de 79 mil a más de 107 mil hectáreas).
✅ La minería ilegal aumentó un 28 % en hectáreas afectadas y sigue contaminando ríos con mercurio.
✅ El país se inunda de coca: récord histórico de 253 mil hectáreas en 2023 y más de 261 mil en 2024.
Mientras ustedes hablan de páramos y Pacífico, los bosques se talan, los ríos se envenenan y la coca avanza. Hipocresía total.
Y por cierto, hacer fracking en páramos es jurídicamente y técnicamente inviable, así que dejen de mentir a los colombianos.
Atención. Es impresionante esta votación por @IvanCepedaCast en zonas dominadas por grupos criminales y con alertas de riesgo.
Algunas con más del 90% de los votos por el candidato del gobierno.
Años atrás esto era “votación atípica” que servía para abrir procesos penales en la Corte Suprema.
Incluye zonas de alta votación como Buenaventura, Tumaco y Orito.
Atentos. Espaldarazo mundial a la tarea de la @Registraduria y del registrador Hernán Penagos: el jefe de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, Esteban González, dice que las elecciones presidenciales en Colombia transcurren de manera ordenada, transparente, tranquila y fluida.
Petro anda desatado en campaña en la costa, no le importa lo que diga la ley, no le importa la orden del Consejo Electoral: está por encima de los controles, del estado de derecho, de las normas, de las instituciones.
No solo muestra su talante, que nunca fue democrático, sino también el miedo de que la campaña de Cepeda esté haciendo agua.
Uno quisiera que el hecho de violar las leyes electorales generara vergüenza, sanciones y rechazo social, pero aquí no pasa nada.
Las autoridades (procuraduría, CNE,etc.) no hacen nada, la Comisión de acusaciones del Congreso no sirve de nada y los ciudadanos comen callados cuando se trata del candidato de sus afectos.
Este gobierno rompió las leyes para elegirse y ahora lo hace para perpetuarse. Lo hace de manera aún más descarada que los anteriores, lo cual ya es mucho decir.
Al final “el cambio” era de caras, no de mañas.